

El senador Jorge Capitanich volvió a destacar la decisión política y la efectividad de la gestión del gobernador Leandro Zdero para ponerle punto final a las protestas con cortes de calles y rutas que fueron tan habituales durante sus 3 gobiernos.
En radio Nordeste le preguntaron, en el hipotético caso de volver al poder, qué haría con los movimientos sociales, sus piquetes y la corrupción que los rodeaba.
Al responder, calificó la eliminación de los piquetes como “una excelente decisión que ha tomado el Gobierno”, y acentuó: “Yo la reivindico absolutamente”.
En otras oportunidades, había admitido que él aspiraba lo mismo pero no lo logró y, como ahora, distribuyó las responsabilidades diciendo que oportunamente convocó a una mesa de concertación a todos los actores sociales, políticos y judiciales, pero que no encontró eco: “Nunca fueron capaces de recepcionar iniciativas para resolver ese problema, porque había hartazgo social”, dijo.
Y aunque en campaña había destacado la protesta social como “un ejercicio de la libertad y la democracia”, esta vez apuntó contra los líderes piqueteros, varios de ellos candidatos de su propio frente electoral: “Lo que se suponía eran líderes revolucionarios extraordinarios, en realidad, en esencia, perseguían sus propios intereses”.
Y para completar, consideró que “no se puede suprimir libertad de expresión ni a libertad peticionar ante las autoridades. Pero no se puede cortar calles, no se puede cortar rutas, se lo tiene que hacer en espacios públicos correspondientes”. Y remató: Lo intenté a través el diálogo en muchas oportunidades”. Además del dálogo, también lo había intentado mediante la implementación de un “protocolo antipiquetes” que no surtió efecto.
2 versiones distintas
Capitanich tiene 2 versiones sobre la misma cuestión. Por un lado, en año no electoral, destaca la neutralización de los piquetes como un punto clave a favor del gobierno de Zdero. Pero, por otro, en el marco electoral de 2025, acusaba a sus opositores de haber financiado los piquetes para debilitar a su gobierno. “Qué raro que los que antes estaban todo el día protestando en la calle ahora no estén”, decía, y consideraba inexplicable la situación ya que, según su parecer, la crisis se había profundizado tras la asunción de Javier Milei a la Presidencia.
Pero no sólo Capitanich destacó la eliminación de los piqutes como un logro significativo de la gestión de Zdero. También se expresaron en el mismo sentido varios de sus funcionarios.






