

El diputado provincial Santiago Pérez Pons hizo un tan ingente como infructuoso intento por despegarse de la estrecha relación que el gobierno de Jorge Capitanich mantuvo con los dirigentes piqueteros y sus movimientos.
Entrevistado en Norte TV, dijo que nunca estuvo de acuerdo con ese vínculo y que él mismo fue uno de los primeros en denunciarlos pero que la Justicia hacía caso omiso a sus presentaciones, y entre los denunciados mencionó a Tito López y Marcela Acuña.
El primero, detenido y enjuiciado junto a su esposa y sus 3 hijos, acusados de conformar una organización que desviar y lavar fondos girados desde el Estado, entre otros beneficios, destinados a la asistencia social. Y Acuña, condenada a prisión perpetua, al igual que su esposo: Emerenciano Sena, como partícipes primarios del femicidio de Cecilia Strzyzowski, y su hijo César Sena, en calidad de autor.
El legislador no logró convencer a los periodistas Sergio Schneider y Fabricio Glibota, que le recordaron que él formaba parte de ese gobierno y que, como ministro de Planificación, Economía e Infraestructura, era el encargado de desembolsar el dinero en concepto de asistencia social que los dirigentes desviaban y se apoderaban sin controles.
Mientras buscaba tomar distancia de los líderes piqueteros, Pérez Pons intentó empatizar con el resto de los integrantes de las organizaciones, aseverando que “por unos pocos corruptos, no se puede dejar sin asistencia a tanta gente”, adhiriendo así a la “intermediación” que el gobierno actual asegura haber erradicado con la implementación del plan Ñachec.
Los cumpas
Sus interlocutores le hicieron notar que la relación de los piqueteros con el gobierno de Capitanich no se agotaba en la asistencia social, sino que eran aliados políticos e integraban el frente electoral encabezado por el entonces gobernador, y hasta fueron candidatos.
El legislador no admitió esta situación, pero el intento fue en vano, ya que el crimen de Cecilia fue cometido días antes de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias del Frente Chaqueño, en las que, con Capitanich como candidato a gobernador, Emerenciano Sena iba a competir como candidato a primer diputado provincial, Marcela Acuña como candidata a intendente de Resistencia, y Gustavo Obregón y Fabiana González, sus más estrechos colaboradores, condenados por encubrimiento agravado, eran candidatos a diputado y concejal, respectivamente. Y él mismo compartía la lista oficial de candidatos a diputados con el dirigente piquetero Quintín Gómez, que días después fue acusado y detenido por el abuso sexual de una trabajadora de la Escuela de Gestión Social de su movimiento, cargos que admitió en un juicio abreviado.






