
Por Darío Zarco|

“Ni en pedo”, a mí no me agarran más. Termino mi mandato, rindo cuentas y no me ven más el pelo por el Chaco”, me dijo Jorge Capitanich hace casi20 años La primera encuesta del año electoral lo ubicaba como el peronista mejor posicionado para enfrentar al radical ´Ángel Rozas a quien la misma medición daba como número puesto.
Entonces, al igual que ahora, Coqui era senador nacional. Y también como hoy, estaba cómodamente sincronizado con el ritmo del tan mentado centralismo porteño. Tanto que me invitó un “feca”
Conté esta anécdota cada vez que ´él prometió dar un paso al costado y no lo dio. O sea: un montón de de veces, pero como dice Mirtha: el público y las especulaciones políticas se renuevan
Lo que cambió en estos 20 años es clave y hace que un amague no sea igual a otro.
En aquel momento llevaba 2 derrotas al hilo, pero una cosa es naufragar remando con la fuerza justa, y otra cuando se está en la cresta de la ola, que fue lo que ocurrió en 2023, cuando con todo el poder a bordo se hundió en primera vuelta. Y todavía estaba mojado cuando prometió volver al yugo en el sector privado, despidiéndose amargamente de la arena política. Moqueó al pedo, porque nunca se fue. Desde entonces se postuló en todas las elecciones pero no ganó ninguna. Ergo: no se fue, lo fueron.
Ahora, cambió la perspectiva y desde el llano se ve todo más empinado. Por eso tramó una agenda de objetivos en las que todos tienen que trabajar para él, esta vez más descaradamente que de costumbre.
El primer paso fue envalentonar a un puñado de intendentes a los que convocó y coucheó para golpear todas las puertas pidiendo el voto, a ver quién junta más. Agotado ese recurso, lo siguiente fue reventar algunos globos para que vayan conformándose yuntas aún a sabiendas de que de 2 no hacemos 1. El manual dice que ahora soterrará las bases de las parejitas más firmes para descalzar sus expectativas, Pero incluso obviando este paso, parece improbable que alguna de las tantas fórmulas plantadas en la interna lo supere en las encuestas intramuros peronistas.
La única manera de conocer la trampa es que los verdaderamente interesados rompan lanza y en vez de empatizar con él para que los bendiga, empaticen con el rechazo de las urnas que ya cumplió 3 años y todavía bulle.
Este plan se redondea con la aprobación de las “no Paso”, como diría Julio. No hay que perder de vista que las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias 2027 fueron suspendidas con la participación protagónica del peronismo como dovela clave, en la precisa sacó una Katia de la manga para conseguir primero quórum y tras cartón la aprobación. Sin esa cuña todo se le hubiera venido abajo, ose le hubiera caído directamente encima.
No hay que ser muy sagaz para ver en Capitanich al ingeniero de esta maniobra: sin Paso no hay financiamiento, sin financiamiento no hay nuevos candidatos, sin nuevos candidatos, “lo viejo funciona”, el viejo operativo clamor y el viejo dedo de siempre repartiendo miguitasde una torta cada vez más pequeña detrás del viejo mascarón del peronismo unido para garantizar el triunfo, a pesar de que las estadísticas demuestran que el peronismo unido también será vencido.
Todo esto pasa mientras los intendentes gubernamentables por un lado se hacen los pechito pero por otro son incapaces de decir “pío”. ¿Cómo van a defender los derechos de todos los chaqueños si no pueden defender ni los suyos?








