

Al cabo de largos meses endilgándose recíprocamente la jurisdicción y, consecuentemente la responsabilidad del mantenimiento, el Gobierno provincial y la Municipalidad de Barranqueras parecen haberse puesto de acuerdo para avanzar en la limpieza de la laguna del barrio Ucal,
La obra es fundamental para el funcionamiento de la estación de bombeo 15, clave para el escurrimiento del agua de lluvia de toda la zona, y no admite dilaciones, ante la inminencia del Súper Niño. Los vecinos, que definían este intercambio como un “tire y afloje” y “se tira la pelota”, lamenan que se haya perdido un tiempo valioso.
Según la Provincia, el trabajo le corresponde a la Municipalidad. Y en ese marco, la intendente Magda Ayala y sus funcionarios insistieron en que la responsabilidad es provincial, pero que aún en ese marco pondrían en marcha un plan que comenzó en el barrio Las Malvinas, contiguo a Ucal, y lque la segunda etapa iría desde la avenida Nicolás Rojas Acosta, hasta llegar a las bombas sobre la avenida Mosconi, incluyendo la laguna y el canal de aprocimación.
Vialidad Provincial había culminado la limpieza del riacho Arazá con la utilización de 2 maquinarias “mainero”, consideradas las más apropiadas para la extracción de camalotes y todo tipo de vegetación acuática. Y la semana pasada ofreció ocuparse de la laguna de Ucal, siempre y cuando mediara un pedido o autorización de la Municipalidad, para no incurrir en un avasallamiento institucional.
Finalmente, este lunes una de las mainero desembarcó en el barrio, apoyada por una retroexcavadora, y comenzaron los trabajos. “El fin de semana me llamó la secretaria de Obras Públicas y me pidió por favor que le diéramos una mano porque ellos tenían pensado ocuparse del tema pero no lo van a hacer”, dijo el ingeniero Gustavo De Martini, subdirector de Vialidad para explicar la situación.








