

El pastor evangélico Héctor Machuca, líder de la iglesia Puertas Abiertas, está imputado de 2 casos de abuso sexual de menores y otro de grooming, hechos perpetrados tras ganarse la confianza de las víctimas, vinculadas a su congregación religiosa.
A instancias de la defensa, que alegó un delicado estado de salud por diabetes, le fue concedido el beneficio de la prisión domiciliaria bajo ciertas pautas de conducta, entre ellas la de no congregar a terceros ni hacer reuniones en su casa mientras se encuentre en esta situación.
Sin embargo, a pesar de las expresas restricciones, Machuca se adaptó su rol de pastor a la prisión domiciliaria y continuó oficiando cultos remotamente a través de las redes sociales o aplicaciones, pero también presencialmente en su casa.
Esto se supo tras la difusión de una serie de fotografías y videos en los que se lo veía recostado ejecutando un instrumento musical en medio de una celebración.
Además, un informe médico expresa que su cuadro de salud y los tratamientos prescriptos pueden ser abordados de manera ambulatoria, por lo que su permanencia en prisión no implica ningún riesgo.
Por esto, la Fiscalía 13, que investiga los casos de abuso, revocó la prisión domiciliaria y dispuso que vuelva a su lugar de detención en la Comisaría Segunda de Barranqueras.








