

En los primeros minutos de este 9 de julio, una vecina del barrio 36 Viviendas, de Puerto Vilelas, acudió al patio trasero de su casa después de escuchar ruidos extraños. Ahí se encontró con un sujeto que cargaba una tubo de gas de 10 kilos y una bolsa arpillera.
Al verla, el intruso abandonó la garrafa y escapó corriendo con la bolsa. En la calle abordó una motocicleta roja y se dio a la fuga.
Con todas las luces encendidas, la mujer advirtió la ausencia de un gallo colorado, y dedujo que el ave había sido presa del ladrón.
De inmediato dio aviso a la Policía y la comisión que acudió al lugar informó el hecho a la fiscalía en turno, que dispuso la identificación del hombre y su detención.
Poco después, un móvil policial que patrullaba la avenida San Martín, lo localizó en la intersección de la calle Santa Lucía circulando en una Honda Wave roja, con la bolsa arpillera a cuestas y, dentro de ella, el gallo colorado.
Por esto, el delincuente, de 29 años, domiciliado en la Ex Plomo, conocido por sus fechorías, fue a parar a la comisaría y le fue secuestrada la moto, mientras el gallo volvió a manos de su dueña.








