

El río Paraná superó el pasado 17 de octubre el nivel de evacuación de 6,5 metros en el hidrómetro de Prefectura Naval Argentina en el Puerto Barranqueras, y continuó la escalada hasta los 7,33 metros registrados el 22 de octubre. Comparando, se observa que en los últimos 15 días descendió lo que había subido en los 2 días anteriores.
Desde entonces comenzó un descenso franco pero lento, hasta llegar el último martes a los 6,90, cota que se mantiene hasta este jueves.
El pronóstico del Instituto Nacional del Agua estima que el descenso seguirá siendo lento y el río recién descendería del nivel de evacuación en los próximos 10 días. Para el 10 de noviembre prevé una altura de 6,64, pero advierte sobre la posibilidad de un repunte que lo vuelva a ubicar por encima de los 7 metros. Y el 17 de noviembre se ubicaría en el nivel de alerta con 6,31 metros, aunque el panorama más desalentador estima unos 6,60.
La situación del Paraná sigue ligada a las operaciones de las compuertas de la represa de Itaipú, que a su vez está sujeta a las lluvias en la alta cuenta de los ríos Iguazú y Paraná, que volvieron a abrirse el último lunes. Ese volumen de agua es regulado aguas abajo por Yacyretá, por lo que son claves las lluvias en la región.




