

Minutos antes de la medianoche del sábado, una adolescente ingresó al hospital Perrando trasladada por familiares. Los médicos de guardia corroboraron que ya no presentaba signos vitales.
Su padre relató que un par de horas antes, en la vivienda familiar de la calle Andreani al 1600, había mantenido una discusión con su madre, que la había reprendido por contestarle e mala manera. Por eso, la jovencita decidió encerrare en su dormitorio, pero cuando la llamaron para cenar ya no estaba en la casa.
Con la colaboración de algunos vecinos, salieron a buscarla y su propia madre la encontró con una soga ceñida al cuello, colgada en un árbol cerca del río Negro. La quitaron de esa situación para llevarla al hospital.
El fiscal de Investigación 13: Víctor Recio, investiga el caso y solicitó recabar el testimonio de los padres y otras personas que presenciaron la escena. Prima facie, la causa fue caratulada “presunto suicidio”, pero no se descartan otras hipótesis.








