

Este viernes las causas por presunto abuso sexual y mala praxis contra el ginecólogo Gustavo Kumiega, dieron pasos sustanciales: hubo 3 allanamientos y fue detenido.
Los procedimientos se desarrollaron en su departamento en un edificio de la calle Jujuy al 575, en su consultorio de la calle Ameghino 721; y en el sanatorio Femechaco, a 2 cuadras de ahí, en San Lorenzo 168.
El operativo contó con la intervención de Infantería, Cibercrimen y el Departamento de Lucha contra la Trata de Personas, y fueron secuestrados documentación y dispositivos informáticos de almacenamientos y computadoras.
El médico fue denunciado por una paciente a fines de septiembre e inmediatamente surgieron 5 nuevas denuncias por presuntos abusos sexuales por conductas impropias y excesos cometidos durante las consultas y las prácticas en su consultorio con sus manos y el instrumental de la especialidad.
A esto se sumó otra denuncia por presunta mala praxis en perjuicio de una paciente a la que le habría diagnosticado un cuadro que no presentaba, con la excusa de intervenirla quirúrgicamente para extirparle partes afectadas pero la denunciante descubrió después que sólo le había practicado la incisión.
El cúmulo de causas se completa con la denuncia de abuso sexual con acceso carnal denunciado por una mujer que hoy reside en Emiratos Árabes Unidos, que había mantenido con él un contacto personal y lo visitó en su casa.
El Equipo Fiscal 2, que encabeza Ana González investiga los presuntos abusos sexuales en el consultorio de Kumiega; el 6, liderado por Mariana Echarri, está a cargo de la causa por mala praxis, y la denuncia de abuso sexual recayó en la Fiscalía 4, de Sergio Cáceres Olivera.
Esta mañana, finalmente fue detenido por orden del juez de Garantías 1: Luciano Franco Javier Roy, a instancias de la fiscal Echarri. Kumiega permanecía en libertad y sin restricciones de ningún tipo para ejercer la medicina.
El defensor del médico insistió este viernes en que considerar “abuso sexual” los hechos ocurridos en el marco de las consultas es un exceso, y entiende que no pueden ir más allá que un reproche a cuestiones éticas que deberían debatirse en otro ámbito, y no configuran un tipo penal.
Mientras, el abogado de una de las denunciantes lamentó que los allanamientos y la detención hayan sido ordenados tan tarde, y planteó dudas sobre los resultados, ya que cree que el médico tuvo muchas posibilidades de eliminar evidencias en este tiempo.








