

El último fin de semana las represas hidroeléctricas Yacyretá, entre Argentina y Paraguay, e Itaipú, entre Paraguay y Brasil, abrieron sus compuertas para aliviar la presión sobre los diques y obtener revancha ante la inminencia de lluvias de gran volumen en toda la cuenca.
Esto se dio justo en el momento en que el río había desacelerado su creciente en la costa chaqueña pasando de 20 a 12 centímetros por día. En las últimas horas comenzó a evidenciarse el impacto de la apertura de compuertas y el hidrómetro sube a razón de entre 35 y 40 centímetros por día. El último registro fue de 5,80 metros el mediodía de este jueves después de subir 19 centímetros desde la medianoche del miércoles.
El Instituto Nacional del Agua (INA), observa con mucha atención la evolución del fenómeno y estima que el próximo martes 20 de octubre el río Paraná en Barranqueras podría alcanzar 7,55 metros. 1,05 por encima del nivel de evacuación.
La última creciente significativa que superó los 7 metros ocurrió en noviembre de 2023. En esta oportunidad, se presume que la tendencia podría extenderse más allá del 20, elevando la cota incluso por encima de los 8 metros.








