

El 5 de mayo, Luciano Etudie, cabo primero de la policía del Chaco, de 34 años, fue a la casa de su padre: Luis Alberto Etudie, de 57, en Resistencia, a pedirle el auto, mantuvo un entredicho con él y lo mató. Tomó el vehículo y raptó a su expareja: Graciela López, de 33, y al hijo de ella, de 5.
La mujer pidió auxilio a su madre a través de WhatsApp, clamó que llamara a la Policía y envió la ubicación: a orillas del riacho Barranqueras, en Puerto Vilelas.
Efectivos policiales acudieron rápidamente y la hallaron atrapada por Etudié que encañonaba a ella y a niño con su pistola reglamentaria.
Un mediador policial logró persuadirlo para que liberara el pequeño pero no tuvo la misma suerte con Graciela y minutos después le disparó en la cabeza delante de policías y funcionarios judiciales.
Un efectivo del COM le disparó para reducirlo, y desde entonces está internado, imputado de homicidio y femicidio.
Paralelamente al proceso judicial, el Órgano de Control Institucional, inició el sumario correspondiente, impulsado por la Jefatura de Policía y el Ministerio de Seguridad.
En ese marco, este lunes fue publicado el decreto de cesantía firmado por el gobernador Leandro Zdero como conclusión de la investigación administrativa que determinó que Luciano Etudié incurrió en faltas gravísimas con su conducta contraria al reglamento y a todos los preceptos de la Policía, que además afectan a la institución.








