

Transcurrió una semana desde que la madre de Axel González, de 21 años, denunciara su desaparición en Fontana. Se desplegó un amplio operativo policial de búsqueda con la intervención de múltiples unidades pero los resultados siguen siendo negativos.
El último en verlo fue un amigo, en horas de la madrugada, pero recién informó su desaparición por la tarde. Y después contó que ambos habían sido perseguidos por una comisión de efectivos de la Comisaría Segunda y que fue ahí cuando perdió de vista a Axel.
Este relato derivó en el apartamiento de los efectivos mencionados y en la intervención del fiscal en lo Penal Especial de Derechos Humanos: Luciano Santos.
La investigación avanzó y el mismo fiscal instruyó la detención de 7 personas, entre ellas la expareja, el exsuegro y el excuñado de Axel, además de 4 hombres de su entorno inmediato, algunos de ellos domiciliados a metros del punto de su desaparición.
Esto dejó en claro que la lupa se posó sobre sus allegados, lo que excedería las facultades del fiscal Santos, mandado a intervenir sólo en casos con funcionarios públicos involucrados. Si se consolidara esa teoría, debería apartarse.
Aunque los investigadores aseguran que no se descarta ninguna hipótesis y que la búsqueda apunta tanto a una persona viva como muerta, los rastrillajes y los operativos se centran en espejos de agua y monte en los que se cree que pudo haber sido descartado el cadáver. Incluso intervinieron palas mecánicas.
En las últimas horas la búsqueda se extendió aún más, alcanzando a reservorios de agua y lagunas de oxidación de la zona sur del Gran Resistencia, con la intervención de embarcaciones y buzos de la Policía, pero el resultado sigue siendo negativo.








