
Lidia Mabel Ojeda, la falsa médica que cubría guardias en hospitales públicos de Quitilipi y Presidencia de la Plaza, seguirá detenida en la causa iniciada en su contra por usurpación de títulos y honores y ejercicio ilegal de la medicina.
El último viernes arribó a Presidencia Roque Sáenz peña, trasladada desde buenos Aires, hacia donde se había fugado al enterarse que se había ordenado su detención.
El lunes fue trasladada a la Fiscalía de Investigación Penal 3, para designar abogados, y este marte volvió para prestar declaración de imputado y ser impuesta de las novedades del expediente al que se sumaron nuevas denuncias de familiares de pacientes que habrían muerto bajo tratamientos prescriptos por ella, y el caso de un hombre que sufrió la amputación de una pierna.
Tras su encuentro con el fiscal Marcelo Soto, se supo que se sumó otra imputación por “presunto homicidio con dolo eventual”.
La investigación apunta a determinar su responsabilidad y el grado de participación en los casos fatales y de “mala praxis” en los que se le atribuye haber participado.









