

Este miércoles fue el turno del alegato de la defensa en el juicio que se le sigue en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Resistencia, al dirigente piquetero Ramón Tito López, su esposa: Librada Romero y los 3 hijos de ambos: Walter, David y Daniel, todos acusados de lavado de activos provenientes del Estado durante el gobierno de Jorge Capitanich.
El abogado Marcelino Leiva, que representa a los 5 imputados, reclamó la nulidad de todo el proceso por entender que no se respetaron las garantías constitucionales del dirigente y, consecuentemente del resto de los integrantes de su familia.
Dijo que en agosto de 2019 el juez y el fiscal le negaron a López que había una causa abierta en su contra y obviaron definir su situación procesal cuando se presentó espontáneamente al enterarse de que era investigado por la Justicia Federal.
Por eso, entiende que se le negó la posibilidad de ejercer su defensa, lo que para él convierte todo lo actuado posteriormente en nulo. “Los argumentos son irrefutables”, dijo al solicitar la declaración de nulidad del juicio y la inmediata liberación de sus defendidos.
Al momento de expresar sus últimas palabras ante el tribunal, Tito López se consideró preso político, y dijo que ya fue condenado por la sociedad y los medios de comunicación. Entiende que atraviesa esta situación por orden de “la Bullrich y Zdero”, acusando a la exministra de Seguridad y al gobernador de ser los ideólogos del proceso en su contra que, además, considera “armado”.
Sobre sus bienes y el nivel de vida adquirido en los últimos años, dijo que su bonanza no es reciente, sino que empezó en 2004, después de que el entonces presidente Néstor Kirchner instó a los movimientos sociales a “salir de la desocupación”. Entonces ellos decidieron “invertir en la provincia” como pequeños productores rurales.
Sintetizando, dijo que todos los bienes objetados son producto del trabajo duro de los últimos 20 años.
Esto es político
En el mismo sentido se expresó su hijo Walter, que negó que su familia haya recibido beneficios del Estado y que jamás dispusieron de los fondos de la organización para beneficio propio. Y remarcó que todo lo que poseen es fruto de su esfuerzo.
Para él, “esto es político”, motivado por la relación que mantenía su padre con el exgobernador Capitanich.
A la espera de la sentencia
La fiscalía había pedido 13 años de prisión para Tito y Librada, y 12 para cada uno de sus hijos. Pero para la defensa, esto es anecdótico, ya que no hay manera de convalidar el proceso, y ya está pensando en demandar al Estado por los daños causados a la familia López.
El Tribunal podría dictar sentencia el mediodía de este jueves..






