

Las rutas de El Impenetrable volvieron a tornarse intransitables para todo tipo de vehículos y en algunos casos hasta aislamiento. Y la situación es dramática cuando el tránsito es una misión imposible para ambulancias que trasladan pacientes hacia centros sanitarios de mayor complejidad.
El último domingo, un contingente de 40 niñas de Miraflores que retornaba desde Presidencia de la Plaza, donde habían participado de un torneo de vóley, pasaron la noche en medio del monte cuando el micro que las transportaba se vio impedido de avanzar, empantanado por las malas condiciones del camino.
Las docentes que las acompañaban repitieron el histórico reclamo de pavimentación de las rutas de El Impenetrable, y al grito de “asfalto, asfalto”, le pidieron encarecidamente al gobernador Leandro Zdero que ejecute la obra.
El tramo en cuestión fue recientemente anunciado por el mismo Zdero al confirmar los acuerdos para el financiamiento.
Paradójicamente, se trata de la misma obra que el exgobernador Jorge Capitanich prometiera el 11 de septiembre de 2020 al firmar el convenio de ejecución con el titular de Vialidad Nacional: Gustavo Arrieta, ahí mismo.
Capitanich había definido la pavimentación de la ruta como “reparación histórica para El Impenetrable”, y recordó que ese era el principal pedido de todos los sectores de la zona durante la campaña proselitista de 2019. La obra, con una inversión superior a los 1.400 millones de pesos, tenía un plazo de ejecución de 18 meses, por lo que debió ser inaugurada a mediados de 2021, pero al final de su tercer mandato, y tras 2 licitaciones, apenas avanzó unos pocos kilómetros.








