Desguazaron el avión narco para trasladarlo a Resistencia y encontraron el GPS abandonado

El avión sin alas fue subido al carretón prácticamente a pulso por los gendarmes.

El avión narco boliviano que capotó el 18 de julio cuando maniobraba repleto de cocaína en un camino rural de Avia Terai, fue finalmente trasladado a Resistencia, y depositado en un hangar de la Escuela Aeronáutica.

Para el traslado se hizo durante la noche del sábado a bordo de un carretón de la Dirección de Vialidad Nacional. Para permitir el tránsito por la ruta nacional 16, fueron seccionadas las alas.

Se supone que la aeronave: un Cessna 210 Turbo Centurión II, será peritado, por lo que llama la atención que su estado haya sido alterado de manera tan significativa y concluyente.

Una semana después del siniestro, un gendarme que custodiaba el avión fue hacia un montecito ubicado a unos 50 metros, para satisfacer sus necesidades fisiológicas, y encontró, casualmente, otro bulto que pertenecía al cargamento, con 30 paquetes de cocaína que pesaron unos 32 kilos, que se sumaron a los 325 encontrados el 18.

Así se supo que el juez Ricardo Miahnovich aún no había instruido ningún rastrillaje, los que fueron encomendados por la jueza Zunilda Niremperger al asumir la investigación.

En uno de estos operativos, Gendarmería encontró a aproximadamente 2 kilómetros, en una precaria construcción, una mochila con el GPS del avión y otros instrumentos propio de la aeronavegación. Estos aparados serán fundamentales, si aún conservan información, para determinar el derrotero del vuelo.