
La madrugada del 8 de agosto, un llamado al 911 alertó sobre una riña en la plaza 25 de Mayo, de Resistencia, que había comenzado en el sector del anfiteatro, sobre la calle Juan B. Justo, y se trasladó más de 100 metros, hasta Güemes al 40, y terminó con un joven desvanecido.
La comisión policial que acudió al lugar encontró a Lucas Demián Caravaca, de 19 años, inconsciente y convulsionando. Fue auxiliado y trasladado al hospital Perrando, donde fue asistido y le diagnosticaron múltiples traumatismos y transtorno del sensorio.
Horas después, fue intervenido quirúrgicamente y desde ese momento permanecía en grave estado, en terapia intensiva y con asistencia respiratoria mecánica. Finalmente, este jueves murió tras 82 días de agonía.
El violento episodio del 8 de agosto ocurrió ante la presencia de varias personas, algunas de las cuales lo registraron con sus teléfonos celulares pero sin intervenir. En las imágenes difundidas a través de las redes sociales se ve a un joven golpeándolo incesantemente aún cuando se encontraba inerte, en el piso.
El agresor fue identificado inmediatamente y detenido poco después: se trata de un adolescente de 17 años, por lo que la Policía lo trasladó en compañía de su madre, y tras breves trámites de rigor, recuperó la libertad.
La causa había sido caratulada “supuestas lesiones graves”, pero tras la muerte de Lucas, viró a “homicidio simple”, por lo que el fiscal ordenó su detención.
Instantes antes había pasado por la fiscalía para ampliar su declaración, pero ya se había retirado, por lo que la Policía lo localizó en las inmediaciones. Fue trasladado al Juzgado de Minoridad, Adolescencia y Familia 4, que dispuso su alojamiento en el Centro Socioeducativo Juvenil Tres Horquetas.
La investigación continúa para determinar las circunstancias que rodearon el hecho y si hubo terceros involucrados.





