

Minutos antes de la medianoche de este miércoles, vecinos del barrio Ferroviarios de Charadai, llamaron a la Policía para denunciar el hallazgo de un perro marrón y blanco y una perra de colores blanco y negro, masacrados en un descampado.
Al arribo de la comisión de la comisaría local, todos coincidieron en los perros eran de un vecino de la zona, apellidado Chávez, dedicado a la cría de ganado menor, y agregaron que a menudo maltrataba a los perros porque lastimaban a sus chivos.
Los policías acudieron al domicilio señalado y fueron recibidos por Juan Pablo Chávez, de 43 años, que reconoció que los animales eran suyos y que él mismo los mató: “Los ahorqué con una soga y después les reventé la cabeza a garrotazos porque me mataron mis chivos”, confesó.
El caso fue puesto en conocimiento de la fiscal de Investigación Rural y Ambiental: Noelia Miño, quien dispuso la detención de Chávez y el traslado de los animales muertos al Departamento de Seguridad Rural Metropolitana para que veterinarios los examinen.
El hecho se da una semana después de la sanción de la ley que endurece las penas por maltrato animal.








