

El 31 de enero Bernabé Navarro, de 82 años, salió de su casa del barrio San Martín, en Presidencia Roque Sáenz Peña, a bordo de su bicicleta. Desde ese momento, sus familiares perdieron todo contacto con él, por lo que denunciaron su desaparición.
A partir de las pistas surgidas durante la investigación, la búsqueda fue ampliándose por etapas hasta alcanzar prácticamente todo el territorio provincial. Varios testigos aseveraron haberlo visto muy lejos de su casa, primero en Quitilipi, después en Villa Berthet, pero los operativos no lograban hallar una pista concreta.
Finalmente fue hallado sin vida el 20 de marzo, a la vera de la exruta 95, en la zona rural de Villa Ángela, a 12 kilómetros de la ciudad y a unos 100 de Sáenz Peña.
Testigos dijeron haber visto a un hombre con su bicicleta. Los policías lograron identificarlo y, a instancias de la fiscal Gisela Oñuk, fue detenido.
En su declaración dijo haber encontrado la bicicleta abandonada el 8 de febrero, y que sus hijos encontraron la billetera con la documentación del anciano varios días después. Sin embargo, no dio aviso a las autoridades a pesar de estar al tanto de que se trataba de la persona buscada.
Una de las hipótesis del caso era la de un homicidio en situación de robo. Sin embargo, las pericias practicadas por el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses del Poder Judicial, no hallaron indicios de violencia y concluyeron que se trató de una “muerte natural”.
La confirmación forense llevó a la Justicia a liberar al sospechoso.
La última semana los restos de Bernabé Navarro fueron entregados a sus familiares.








