Femicidio de Lorena Romero: 7 años después ordenan una prueba de ADN

Analizarán una mancha de sangre en una amoladora. Creen que fue utilizada para descuartizar a Lorena Romero hace casi 7 años.

Lorena Romero tenía 21 años. El 10 de junio de 2019 salió de su casa de Villa El Dorado, en la zona sur de Resistencia, para comprar un artículo publicado en un sitio de compra venta en las redes sociales, y desde ese momento su familia perdió todo contacto con ella.

Una semana después partes de su cuerpo fueron halladas por pescadores en el río Paraná, a la altura de la localidad santafesina Romang, casi 250 kilómetros al sur de la capital chaqueña.

La investigación ya se había posado sobre su pareja: Ezequiel Ramos, y el entorno inmediato de éste, entre ellos un tío y un primo, considerados coautor y partícipe necesario, respectivamente. Los otros eran Gonzalo Calizaya Medina y Osvaldo Sandoval, ambos sindicados como encubridores. Todos fueron detenidos por orden del fiscal Héctor Valdivia, pero recuperaron la libertad.

La principal hipótesis era la de un femicidio perpetrado por el novio de Lorena en un rancho abandonado  a orillas del riacho Barranqueras, en el sur de Puerto Vilelas, con la colaboración de allegados que le ayudaron a trasladar sus restos y descartarlos en el río Paraná.

En una serie de allanamientos fueron secuestrados vehículos y varios elementos, entre ellos una amoladora que se creía que pudo haber sido utilizada para seccionar el cuerpo de Lorena.

Ahora, a casi 7 años del crimen, la fiscal de Género 11: Noel Benítez, ordenó extraer ADN de una mancha de sangre hallada en la herramienta y cotejarla con los restos de la víctima.