
Santiago Peña anunció este miércoles su renuncia a la Presidencia de Paraguay en medio de la crisis por la quiebra y la intervención de Ueno Bank. Lo hizo mientras el Congreso debatía un pedido de juicio político en su contra.
La Cámara de Diputados aprobó el juicio político y esta misma tarde debe ser abordado por el Senado, que definirá seguir adelante con la cuestión o aceptar la renuncia presidencial.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República”, afirmó Peña en un mensaje grabado difundido a través de su cuenta de la red social X, y dijo que su salida busca “preservar la estabilidad, la paz social y las instituciones democráticas” del país. “Ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay”, remarcó. Y para terminar pidió disculpas a la ciudadanía si en algún momento falló a la confianza recibida.
El discurso puso el foco en los ahorristas afectados por la situación de Ueno. “Mi prioridad es una sola: la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero”, expresó. También reclamó que el Fondo de Garantía de Depósitos asegure la devolución de los recursos y la protección de los fondos públicos.
La entidad arruinada tiene cerca de 3 millones de clientes y administraba entre 800 y 850 millones de dólares del Estado paraguayo.
La asociación del Presidente con la crisis del Ueno es inevitable, ya que él mismo era socio de una de las principales empresas que constituyeron la entidad, y una vez arribado al Gobierno designó al titular del Ueno al frente del Banco Central de Paraguay.
Peña quedó en soledad la mañana de este jueves cuando su mentor político: el expresidente Horacio Cartes, anunció en un comunicado oficial que el Partido Colorado acompañaría el pedido de juicio político: “Como presidente de la Asociación Nacional Republicana, no estaremos del lado del latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados. Debemos pensar en la gente y en los valores que sostenemos desde el Partido Colorado”, argumentó.





