
Con un pie en el descenso el Club Atlético Sarmiento, después de mucho tiempo volvió a ganar. Esta vez por la reválida por la permanencia en el Federal A frente a Tucumán Central, igualmente comprometido.
El gol llegó con un cabezazo de Pablo Martínez cuando ya se jugaba un minuto e tiempo adicionado del segundo tiempo.
Durante los festejos del gol, se produjeron altercados entre jugadores de ambos equipos y aficionados del Decano saltaron al campo de juego para mezclarse en las escaramuzas, hubo patadas y golpes de puño.
Por la violencia desatada, el árbitro suspendió el partido cuando todavía faltaban jugarse 4 minutos.
Pero este no fue el único episodio de violencia vivido en la fecha en el estadio Centenario. Ante, la Policía había detenido a sujetos que habían llegado en moto e ingresaron al Club para amenazar a los jugadores y provocaron destrozos en las oficinas.
Sarmiento debía ganar o ganar, cualquier otro resultado lo hubiera mandado al descenso. Ahora tiene otra vida y la próxima fecha viajará a Concepción del Uruguay para enfrentar a Gimnasia. Y después le toca de local frente a El Linqueño.
La derrota, en cambio, significó el descenso del equipo tucumano.









