

Una mujer denunció un insólito episodio que le tocó protagonizar el último jueves: depositó sus pertenencias en una motocicleta ajena, que confundió con la suya, estacionada a la par, y, producto de una distracción, tomó su moto y se fue olvidando sus cosas.
A través de las redes sociales contó que está atravesando una serie de situaciones adversas, con problemas de salud propios y de familiares, lo que se suma a otros inconvenientes en lo económico y laboral.
Esa tarde había acudido a una consulta médica y, de regreso a su casa, paró en una farmacia de la avenida Mac Lean al 1200, en Resistencia, y al salir, convencida de que se trataba de su motocicleta, levantó el asiento y depositó en el baúl su mochila y una riñonera conteniendo su billetera, teléfono celular, documentos de ella, su madre y sus hijos, medicamentos de ambas, tarjetas de débito y crédito entre otras pertenencias.
Después intentó infructuosamente poner en marcha el rodado, y cuando iba a verificar que el llavero de encendido esté en condiciones, advirtió el error. Entonces tomó su moto y regresó a su casa, ubicada a 4 cuadras de ahí. Recién cayó en la cuenta de lo ocurrido cuando al llegar buscó su mochila pero el baúl estaba vacío.
De inmediato regresó a la farmacia pero la moto con sus cosas ya no estaba. Dependientes de la farmacia y el guardia de seguridad le suministraron imágenes en la que se puede observar al propietario de la misma hacer compras y retirarse del lugar.
En principio creyó posible que éste no haya advertido los elementos ajenos en el baúl, pero las imágenes de las cámaras de seguridad demuestran todo lo contrario: el hombre, evidenció cierta sorpresa por un instante pero rápidamente se alejó del lugar.
En un intento desesperado por contactarlo, llamó a su propio teléfono pero nadie respondió, hasta que finalmente fue apagado.
No obstante, el cliente ya fue identificado a partir de un pago que efectuara con códico QR, y las imágenes nítidas que permiten identificarlo.








