

Un mes atrás, un pequeño productor de Colonia Elisa, denunció la desaparición de 13 cabras de su campo.
Convencido de que se trataba de un caso de abigeato, inició su propia investigación y supo que los animales habían sido llevados por un productor vecino. Y con esta información, fue a la comisaría a ampliar la denuncia.
Al enterarse de que había sido denunciado y era buscado por la Policía, el cuatrero fue a proponerle “arreglar entre nosotros”, a cambio de restituirle las cabras, que ya estaban disponibles en el baúl de su auto, pero el damnificado no aceptó y llamó a la Policía.
Además, se supo que había contratado un ayudante para el robo. Éste fue identificado y la fiscal de Investigación Rural y Ambiental ordenó la detención de ambos.
Las cabras fueron halladas vivas y a 11 de ellas ya le habían estampado la marca del ladrón.








