
Una Toyota Hilux fue interceptada en un control policial en Makallé. A bordo iban 2 hombres que no pudieron explicar lo que llevaban en la caja de carga: una pila de leña y debajo un chancho muerto.
El animal no había sido faenado sino que le habían dado muerte de un golpe en la cabeza.
Los policías indagaron al respecto y los sujetos dijeron que el animal se había cruzado en la trayectoria del vehículo, lo que sorprendió al conductor que no encontró el margen necesario para intentar una maniobra de esquive o frenado, y terminaron chocándolo.
Según relataron, el cerdo sobrevivió al impacto y, ante la desesperación y en estado de shock, ambos creyeron conveniente cargarlo y buscar el auxilio de un veterinario.
La versión no convenció a los efectivos. A simple vista, el animal había sufrido un traumatismo de cráneo severo, lo que le habría provocado la muerte de manera instantánea, por lo que ya no trasladaban un paciente en emergencia, sino un cadáver.
No obstante las conjeturas, el procedimiento terminó con los 2 hombres detenidos y el secuestro del cerdo, ya que todo indicaba que se trataba de meros cuatreros que se habrían apropiado del cerdo al que habrían sacrificado de un golpe y que, muy probablemente, tenía destino de asador. Cmo coartada, expusieron que no había sido eviscerado.









