

Jonathan “Guasón” Romero, de 30 años, fue asesinado a tiros la madrugada del último domingo en la puerta de un quincho de la avenida Chaco al 3200, donde se festejaba un cumpleaños. El brutal crimen fue cometido por el mismo cumpleañero: Damián Escalante, también de 30.
Escalante confesó el crimen en un video publicado en las redes sociales, donde, evidentemente asesorado por sus abogados, aseveró haber actuado en defensa propia, enceguecido primero porque el Guasón habría maltratado a su madre, y después que él lo echara, éste volvió y lo atacó con una “chuza”.
Dijo que ante el ataque “alguien” le dio un arma de fuego y él disparó. “Fue un segundo. Reaccioné mal”, dijo. Horas después, se entregó ante la División Investigaciones.
Después fueron detenidos su madre: Rocío Pauluk, y 2 amigos, uno de los cuales le habría proporcionado un arma.
Sin embargo, los peritos policiales y del Gabinete Científico del Poder Judicial que relevaron la escena, encontraron 12 casquillos de proyectiles calibre 40 y 9 milímetros.
Este jueves se conoció el informe de la autopsia, que detectó 7 impactos de bala de distinto calibre, lo que verifica la hipótesis de que Escalante utilizó 2 armas o, en su defecto, un tercero también disparó contra Romero.
En cualquiera de los casos, la autopsia desbarata la estrategia de la defensa propia de Escalante, ya que sólo pudo exhibir algunas lesiones leves, mientras la víctima recibió una agresión sustancialmente desproporcionada: 7 disparos de arma de fuego, uno de ellos en el corazón.
Los testigos aseguran que Escalante disparó incluso cuando el Guasón ya estaba inerte, en el suelo, y dicen que su madre, hasta lo pateó.
La Policía logró hallar una pistola Bersa calibre 40, a la que se le practican pericias para determinar si se trata de una de las armas utilizadas para cometer el crimen. Y la fiscal Ana González dijo que hoy se realizaron varios allanamientos en procura de hallar más elementos de interés para la investigación.








