

La madrugada del sábado un convoy impulsado por el remolcador paraguayo Tío Jan, embistió uno de los pontones de defensa del pilar 5 del puente interprovincial General Belgrano. La formación se desmadró y 5 barcazas quedaron a la deriva: 2 fueron rescatadas por Prefectura Naval Argentina y amarradas en la costa de Riachuelo, una tercera fue controlada unos 5 kilómetros aguas abajo, y 2 terminaron encalladas en la misma zona fuera del canal de navegación.
El pontón no logró amortiguar el choque y las embarcaciones alcanzaron el cabezal de un conjunto de pilotes, provocando fractura y demolición del hormigón, y dejando la armadura de la estructura a la vista.
El incidente es investigado por la fiscal federal de Corrientes: Melina Perborell, que dictó las primeras instrucciones, como inspecciones técnicas a las barcazas y el remolcador para dilucidar los motivos del desprendimiento y verificar si las embarcaciones reúnen las condiciones técnicas exigidas para la navegación.
Paralelamente, la autoridad de la Hidrovía Paraná Paraguay inició un sumario administrativo para determinar responsabilidades.
Por su parte, Prefectura solicitó la intervención de equipos técnicos de ingeniería para relevar los daños sufridos por la estructura de la base del puente con el fin de adoptar medidas de seguridad apropiadas. Mientras, redujo el límite permitido para la formación de convoyes que naveguen por debajo del puente, que ahora será de 180 metros de eslora y 50 de manga, lo que equivale a 6 barcazas, la mitad de lo permitido antes del incidente.








