El chupacabas atacó en Sáenz Peña: lo confundieron con el lobizón

Un vecino de Sáenz Peña dijo haber visto una extraña y feroz criatura en el patio de su casa: "Primero pensé que era el lobizón, pero me inclino más por el chupacabras", expresó.

Los primeros días de febrero productores agropecuarios de la zona de Puerto Tirol, compartieron en grupos de WhatsApp imágenes de varias vacas muertas en sus rodeos.

Los animales presentaban extrañas laceraciones pero ninguna evidencia de sangrado. “Están secas”, describieron, y rápidamente asociaron el fenómeno con los casos atribuidos al “chupacabras”.

Ante la posibilidad de que se tratara de un caso de abigeato, efectivos de la comisaría local acudieron al lugar pero los productores descartaron esa hipótesis y ante la incertidumbre, prefirieron no formalizar denuncias.

Ahora, un vecino de Presidencia Roque Sáenz Peña jura haber sido testigo presencial del ataque de un chupacabras que mató a su gata y dejó huellas en el suelo y árboles de su patio. Tomó registro de todo y lo publicó en las redes sociales.

Entrevistado por NG Federal, dijo que él y su pareja escucharon que algo cayó sobre el techo y después saltó al patio en plena madrugada. Precavido, prefirió no salir de la vivienda y sólo asomarse a una ventana.

Desde ahí, asegura haber visto una extraña criatura, “como un perro enorme”, pero muy distinta a los perros que ve habitualmente: “Primero pensé que era el lobizón, pero después me incliné más por el chupacabras”, dijo. Y describió que se lo veía feoz, con las patas delanteras mucho más largas que las traseras.

Lo siguió hasta perderlo de vista, y recién se atrevió a salir al patio con la luz del día. Ahí encontró a su gata muerta, con una herida en la zona genital y sin una gota de sangre.

Enterró el cuerpo de su mascota envuelto en trapos para conservarlo limpio “por si alguien quería verlo para estudiar”.

Y así fue, ya que inmediatamente fue contactado por referentes del Centro de Estudios del Fenómeno Ovni de la República Argentina, con sede en Entre Ríos, interesados en el fenómeno. Y 2 días después integrantes de la organización, que residen en Sáenz Peña exhumaron el cadáver y recogieron otras evidencias como pelos y plumas, que fueron enviados para ser analizados por especialistas.

El vecino saenzpeñense dijo que era escéptico respecto de la existencia del chupacabras, hasta que verlo a través de su ventana. El hecho le produjo un gran impacto: sus hijos están aterrorizados y por el momento duermen en la casa de un familiar, y él abandonó su casa y sólo regresa por la noche. Además, admitió la necesidad de consultar un psicólogo para superar el trauma.