Vallejos: Iría a buscar a los que me llaman traidor para ponerlos en su sitio

El diputado llamó "cobardes y mediocres" a sus correligionarios que le achacan haber aportado el voto clave para aprobar el endeudamiento de 4.900 millones de pesos al Ejecutivo, en contra de lo resuelto por el resto del bloque de la UCR.

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El diputado provincial Sergio Vallejos recibió un tupido “fuego amigo” como consecuencia de su voto a favor del endeudamiento de 4.900 millones de pesos a favor del Poder Ejecutivo, en bloque con el Frente Chaco Merece Más, Carlos Martínez, de Libres del Sur, y Luis Obeid, del PRO.

Los radicales no le perdonan la “traición”, y asocian su decisión a la que tomó en 2009 Juan José Bergia y que terminó con su designación como presidente del Poder Legislativo. Por esto, el Comité Capital se reunió este jueves y ya solicitó que renunciara al lugar que ocupa en la conducción partidaria local.

“Para los que quieran conocer las razones del voto de ayer: Durante meses dijimos que no íbamos a votar el esquema como lo planteaba el Gobierno: 1) El endeudamiento dentro del presupuesto; 2) Sin techo al crédito. Sufrimos presiones de sindicatos, piqueteros y hasta los intendentes pidieron públicamente que votemos afirmativamente. Pero nos mantuvimos firmes a nuestra posición hasta lograr que el Gobierno revea la postura y efectivamente, remita los proyectos como nosotros reclamábamos. No había motivo valedero para no votar. Agregado a esto, conseguimos $ 600 millones para los municipios”, fundamentó a través de Facebook.

“Por eso voté, porque cumplieron con lo que se venía reclamando respecto de los proyectos y porque se benefició a los municipios”, agregó.

Para Vallejos, “no hay traición, no hay nada raro”, y pidió a quienes dijeron que ya no podrá mirar a sus hijos a los ojos: “Quédense tranquilos que a mi familia la miro a los ojos todos los días, pese a los cobardes y mediocres que hacen ese tipo de comentarios”, dijo, sin mencionar, por ejemplo, a Hugo Domínguez, que dudó que su familia sienta orgullo por él.

Al final, Sergio les hizo saber que ya no es tan temperamental: “En otros tiempos hubiese ido a buscarlos y ponerlos en su lugar, pero la vida me dio la sabiduría de no reaccionar de esa manera”. Y remató: “Allá ellos cuyos actos y pensamientos deben tener algún precio, los míos no. Yo no me vendo”.

 

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