Capitanich, nueva ruta y viejas mentiras

1258
Alberto Fernández desenmascaró a Capitanich y se repartió el logro de la ruta 7 con Mauricio Macri.

Por Darío Zarco |

La inauguración del segundo tramo de la “icónica” ruta provincial 7 fue otra quermese para completar el catálogo de todo lo que no debe ocurrir en la obra pública, empezando por la versión relatera de la Prensa oficial y el propio gobernador Jorge Capitanich amplificada por los medios copypasteros.

Ornamentando el escenario para la visita del presidente Alberto Fernández, unificaron el canto para no desentonar como con el Acueducto de El Impenetrable y la planta de tratamiento de efluentes cloacales del Gran Resistencia.

Había que decir que esta obra “la iniciamos nosotros en 2015 y, como toda la obra pública en el país, se paralizó entre 2016 y 2019, y a pesar de la pandemia la reactivamos cuando volvimos al gobierno”, más “gracias a la decisión política del señor Presidente de la Nación y del gobernador Capitanich.

Contra la nueva versión, el mismo sitio oficial tiene su archivo repleto de información sobre el primer tramo de la obra de la ruta 7: General San Martín – Colonias Unidas, que comenzó en 2010 y debía inaugurarse en 2012, cosa que ocurrió recién ocurrió el 17 de agosto de 2016. Y precisa que el contrato de inicio de obras del segundo tramo: Colonias Unidas – Presidencia de la Plaza, también con un plazo de ejecución de 2 años, fue firmado en octubre de 2011.

De manual, en principio, fueron adjudicados a la constructora Sucesores de Adelmo Biancalani, la máscara usada por Lázaro Báez en Chaco para abarajar los centros «globito» de obras públicas durante el kirchnerismo puro. Acto seguido, los contratos se frustraron después de los adelantos y las redeterminaciones de precios, y las denuncias de cartelización.

Pero, como diría Capitanich, y consta en la misma página del Gobierno del Chaco: “La verdad es que” los trabajos no comenzaron al final de su primera gobernación y de la primera presidencia de Cristina Fernández, como se había firmado, ni al final de la segunda, como juró este martes al cortar la cinta, sino recién a mitad de la presidencia de Mauricio Macri y la gobernación de Domingo Peppo. Y la ejecución neta de los trabajos fue de 2 años y 2 meses, un plazo razonable.

Para que quede claro, la misma Nación desmintió a Capitanich y al gobierno del Chaco repartiendo el mérito de la obra entre el Presidente y su antecesor.

“La obra, que se había iniciado en marzo de 2018 y estuvo paralizada entre junio de 2019 y el mismo mes de 2020, cuando el Gobierno nacional la reactivó, requirió una inversión total de 1.086 millones de pesos”, sintetizó la propia Casa Rosada.

Y: vox Casa Rosada, vox Dei.

Comentarios

comentarios