¿Y por casa… cómo andamos?

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“La educación empieza por casa”, se dice desde siempre. La expresión es literal, referida a la educación de los niños, pero es más comúnmente aplicada en sentido figurado para describir que uno no puede esperar de los demás lo que no es capaz de dar o hacer por ellos; que el que pretende respeto, debe respetar;  que el que pretende imponer orden, debe ser ordenado.

Pero esta norma general no parece regir para la Municipalidad de Resistencia que salió a sangre y fuego, con la Policía como brazo fuerte, a sancionar a motociclistas que cometen infracciones de todo tipo, desde los acróbatas wileros, hasta la más clásica falta de casco, pasando por los que no tienen papeles o estacionan en lugares no habilitados. Como parte central de este “ordenamiento del tránsito”, desde hace un buen tiempo se vienen acotando dársenas en las calzadas y hasta en las aceras en lugares donde el tránsito es más complicado.

Sin embargo, hay sitios en los límites de las dársenas no existen o son particularmente flexibles, y las motos estacionadas en las veredas van mucho más allá, obstaculizando letalmente el tránsito peatonal en la vereda de la calle Yrigoyen, como se aprecia en esta foto que obtuvimos del muro de Facebook de nuestro amigo Fabio Echarri.

Cualquier hijo de vecino podría creer que estacional mal en la cara de la Municipalidad es tirarse de palomita a la boca del lobo, sin embargo, no parece ser un lugar inconveniente para infractores. Si algún inspector se pone las pilas en su trabajo, no necesita ir tan lejos ni pensar en un mega operativo sorpresa en un lugar tan estratégico.

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