Viaje oficial a Río de Janeiro: el avión de la Provincia quedó chico

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El Lima Víctor Charlie India Oscar que Juan Carlos Bacileff Ivanoff quería vernder porque no tenía uso, a Domingo Peppo le quedó chico.

El gobernador Domingo Peppo encabeza la delegación chaqueña de seis días que finaliza hoy una misión oficial que tratará cuestiones de política y negocios con las autoridades de los estados de Río Grande do Sul y Río de Janeiro, entre las que se destaca la renegociación del crédito del BNDES para la adquisición de los caños necesarios para concluir el segundo acueducto del interior.

La comitiva, según detalla el decreto de la misión, está integrada por doce personas: el Gobernador y su esposa Emilse Nanoff Penoff, directora de la Fundación Chaco Solidario; el secretario de Inversiones, Asuntos Internacionales e Inversión, Juan Chaquires; el subsecretario de Comercio y Servicios, Roberto Lugo, y su asesor Orlando Guarnieri; el presidente de Sameep, Claudio Westtein, y el gerente general de la empresa, Ricardo Requena; el ministro de Hacienda y Finanzas, Cristian Ocampo; el secretario de Provincias de la Nación, Alejandro Caldarelli; la asesora de Gabinete, Romina Galarza, que se desempeña como directora de Administración de la Fundación Chaco Solidario; el asesor general de Gobierno, Miguel Garrido; el director de Ceremonial y Protocolo, Orlando Gadotti; y la intendente de Charata, María Luisa Chomiak.

Con una delegación de trece personas, el LV-CIO, un Learjet A60, quedó chico. La aeronave tiene capacidad para diez pasajeros y demanda dos tripulantes, por lo que se puede inferir que tres pasajeros quedaron a pie. Pero en la planilla anexa que pudimos ojear, donde se precisan los viáticos (de 350 dólares por día), faltan algunos nombres, como los del Gobernador y su esposa, Romina, María Luisa y Miguel, pero le agrega un mecánico a la tripulación.

Recalculando, son 16 personas para 12 plazas, por lo que cuatro de ellas quedaron a pie. Sin embargo, sólo Roberto y Orlando se amañaron para viajar en un vehículo particular y, aunque les asignaron viáticos, la Provincia no se responsabiliza de cualquier cosa que les pudiera ocurrir, según especifica el decreto. Y hasta donde pudimos saber, ellos sólo participaron de cuatro de los seis días.

Otros que volvieron antes son el ministro de Hacienda y los funcionarios de Sameep, cuya participación duró sólo tres días. Lo que significa que habrán tenido que costear sus propios vuelos de regreso o, por qué no, reportar los gastos y gestionar un reintegro. Entre nosotros: si nos tocara estar en su lugar, más que volvernos antes, aprovecharíamos para tomarnos unos días en Río, donde todo el año es carnaval.

Pero los lenguaraces de siempre creen que además de los que volvieron antes, están los que nunca se fueron, porque juran haberse cruzado en los pasillos de la Casa de Gobierno con algunos que creían en Brasil, y otros que no fueron a trabajar andaban de solaz por la Sarmiento, aprovechando el solcito del fin de semana. “Los viáticos eran para ir a Brasil pero prefirieron ir al shopping”, dice el irónico corrillo.

Nosotros, de puro comedidos, le recomendamos al Gobierno provincial que para la próxima misión, conforme una comitiva más chica o compre un avión más grande.

La planilla anexa de viáticos.
La planilla anexa de viáticos.

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