Uros Z: un barco fantasma a la deriva por el Paraná

Un barco cuya construcción se paralizó hace 20 años en un astillero correntino, se liberó de las amarras y navegó por el río Paraná a la deriva, sin tripulantes.

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El buque oxidado, a medio construir, navegó desde Corrientes hasta Empedrado a la deriva y sin tripulantes | Época

Un barco de 107 metros de eslora y 14,5 de manga navegó sin un alma a bordo desde el arruinado Astillero Corrientes, en la capital correntina, hasta un banco en inmediaciones de Empedrado.

El buque, denominado Uros Z, había sido encargado en la década del 90 por una compañía mejicana al astillero correntino que por entonces gozaba de una muy buena reputación internacional.

Sin embargo, la crisis impactó de lleno en la industria naval y su construcción fue interrumpida. Desde entonces, permaneció amarrado en un canal secundario del astillero, hasta unos días atrás, cuando, por alguna razón, soltó amarras y se lanzó por su cuenta al garete.

Así navegó 58 kilómetros hasta que salió del canal y terminó su derrotero en un banco de arena.

Ahora se investiga cómo se dieron los hechos. En principio se apuntó a un sabotaje pero finalmente la principal hipótesis es la de la falta de mantenimiento de los amarres, que no escaparon al mal estado general del astillero.

Mientras, se realizaron los avances para remolcarlo de regreso al muelle.

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