Para Santa Rita no hay imposibles: peronistas y radicales unidos en un crédito

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La imagen de Santa Rita "presidió" la sesión en la que se aprobaron los créditos para la emergencia hídrica.

A esta altura Santa Rita ya tiene ganado el cielo, no tiene que revalidar nada. Pero este miércoles, en su día, la “Patrona de las causas imposibles” sumó un punto de oro: logró la unidad del oficialismo y la oposición.

Por la mañana la presidente de la Legislatura: Élida Cuesta, participó de las actividades en la parroquia San José, de Puerto Tirol, y oró para que Rita ilumine a los diputados y convierta en ley los créditos para paliar los efectos de la emergencia hídrica.

Unas horas después la sesión comenzó a tomar temperatura cuando los del oficialismo acusaban a sus pares de la oposición de haber arruinado el crédito por 50 millones de dólares del Fonplata, que estos decían que jamás existió.

Cambiemos plantó su proyecto de crédito por 1.500 millones de pesos para asistencia directa a productores, municipios y pymes afectadas por las inundaciones, y el Frente Chaco Merece Más el del gobernador Domingo Peppo por 400 millones del Fondo Fiduciario Federal para Desarrollo Regional.

Ambos bandos aseguraban tener la voluntad necesaria para avanzar en el crédito propuesto por el otro pero no avanzaban y todo daba vueltas en acusaciones cruzadas de demagogia e intereses electorales.

El oficialismo propuso cambios en el proyecto opositor, como condición para aprobarlo, y tras encomendar las gestiones a Santa Rita, propuso un cuarto intermedio que duró más de una hora y, a la luz de los resultados, más que un cuarto intermedio fue un retiro espiritual.

Al volver al recinto, no sólo se habían apaciguado los ánimos, sino que habían acordado unificar los proyectos y sumar los montos sin más modificaciones. “Evidentemente ha obrado Santa Rita”, respiró aliviado el jefe del oficialismo, devoto y además oriundo de Tirol: Hugo Sager.

Pero eso no fue todo: también decidieron aprobar el crédito prácticamente en silencio, sin discursos de campaña ni las típicas chicanas. Así lo aclaró Eli Cuesta desde el estrado tras un “pecado” del radical Leandro Zdero. En otro momento hubiera bajado a su banca para decir lo suyo pero esta vez pidió a sus hermanos “no caer en la tentación”.

Definitivamente, como cuenta la historia, para Santa Rita no hay imposibles. Así como en su tiempo unió en Casia a güelfos y gibelinos con solo rezar, ayer hizo lo propio con peronistas y radicales en el Chaco.

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