Saenzpeñense denunció el robo de su auto para estafar a la aseguradora pero se arrepintió

El mismo sujeto había denunciado la destrucción total por incendio de un auto idéntico que fue repuesto por la aseguradora. Ahora se cree que aquel episodio también habría sido fraguado.

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Un hombre de 65 años denunció días atrás el robo de su automóvil, un Volkswagen Surán, de color gris, que se encontraba estacionado a metros de su domicilio.

De inmediato, la Comisaría Primera solicitó la intervención de la División Investigaciones y la División Sustracción de Automotores, y se inició la investigación.

Como primera medida, se realizó un relevamiento en la zona de la que habría sido robado el vehículo, pero no encontraron ni restos de cristales rotos, ni de pintura, ni ningún elemento que denote que los ladrones habrían usado la violencia para ingresar al mismo.

El paso siguiente de la investigación fue una ronda de entrevistas con vecinos y conocidos del damnificado. Todos recordaron que hace un par de años, tenía un auto similar pero que se le había incendiado en un accidente, pero que, por fortuna, el seguro se lo repuso tal como estaba pautado.

Con estas novedades, el denunciante decidió ampliar la denuncia para contar que un tiempo atrás había extraviado la llave del vehículo y que un familiar le aconsejó no realizar la denuncia ya que contaba con una copia. Aunque, como ésta no contaba con el dispositivo para accionar el cierre centralizado, debió desactivarlo, con lo que también se vio desconectada la alarma.

En su ampliación, también admitió tener un auto idéntico al de la denuncia, pero prefirió no dar más precisiones al respecto. Y admitió no estar muy interesado en hallar el vehículo robado ya que lo había asegurado contra todo riesgo, incluido el robo.

Convencidos de que no podrían contar con su colaboración, los policías apelaron a las cámaras de seguridad de la zona y solicitaron a la compañía que presta el servicio de videovigilancia copias de las grabaciones de varios días.

Las imágenes fueron concluyentes. El día del robo, el hombre llega a su local comercial conduciendo el vehículo alrededor de las 22.10, y se retira a las 1.30, lapso de tiempo en el que había asegurado ser víctima del robo.

Pero esto no fue lo único que hizo desconfiar de la veracidad de sus dichos, sino también el hecho de que apenas descendido del vehículo el conductor activó el cierre centralizado y lo activó a distancia antes de volver a subir, lo que se evidenció en los videos con el típico destello de luces.

Ante el cúmulo de evidencias, el hasta entonces presunto damnificado, requirió ampliar nuevamente su denuncia y confesó que nunca le habían robado el auto pero que radicó la denuncia al ser presa del “nerviosismo del momento”.

Los investigadores creen estar ante un caso de intento de estafa contra la compañía aseguradora, y ahora, tras conocerse que tiene dos autos idénticos, se presume que aquel incendio también pudo haber sido fraguado. Seguramente, la aseguradora ya habrá tomado nota del caso.

 

 

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