Renunció el presidente de Perú sospechado de corrupción

Pedro Pablo Kuczynski decidió dejar el gobierno antes de ser expulsado por el Congreso este jueves por haber ocultado sus vínculos con la contratista brasileña Odebrecht. Habría intentado “cobrar legisladores”.

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Pedro Pablo Kuczynski renunció a la Presidencia de Perú ante la inminente destitución en el Parlamento.

La presión fue tal que el presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, no tuvo otro remedio que renunciar, un día antes de que el Congreso dominado por el fujimorismo votara una moción de destitución por sus lazos con la brasileña Odebrecht, tras la supuesta compra de votos para salvarlo en diciembre.

La primera víctima de esta telenovela en que se ha convertido la política peruana podría ser, no obstante, el hombre que le salvó en el primer proceso de destitución en diciembre: el parlamentario Kenji Fujimori, hermano y feroz opositor de Keiko Fujimori, la líder de Fuerza Popular, el mayor partido de oposición en el Congreso, en cuyas manos estaría la supervivencia política también de Kuczynski este jueves.

Congresistas fujimoristas difundieron el martes un vídeo en el que aparece Kenji intentando convencer a otros parlamentarios de que apoyen a Kuczynski a cambio de obras públicas en sus distritos.

El apoyo de Kenji y otros nueve diputados afines lograron salvar a Kuczynski de la primera moción de destitución, a cambio del indulto a su padre Alberto Fujimori, que presidió el país entre 1990 y 2000, que cumplía 25 años de cárcel por corrupción y crímenes de lesa humanidad. Ello les valió a este grupo de diputados la expulsión del partido.

Pero las mentiras del presidente sobre sus presuntos vínculos con Odebrecht cuando era ministro de Economía en el gobierno de Alejandro Toledo, sobre el que pesa también una orden de extradición por haber recibido 20 millones de dólares de la constructora brasileña, parecen haber sido el germen de su dimisión.

Odebrecht reveló que había pagado casi cinco millones de dólares por asesorías a empresas ligadas al presidente cuando era ministro, lo que él había negado.

La constructora admitió además que hizo aportes de campaña en 2006 y 2011 a los últimos cuatro ocupantes del sillón presidencial peruano, incluido Kuczynski, y a Keiko Fujimori.

“El gobierno no compra congresistas”, había respondido la presidenta del Consejo de Ministros, Mercedes Aráoz, a la divulgación del video. Sin duda, los peruanos recordaron las prácticas habituales durante el gobierno de Alberto Fujimori.

Los videos habrían contribuido a cambiar la opinión de algunos congresistas indecisos. Y según la prensa local, un centenar de diputados ya había decidido apoyar el nuevo proceso de destitución, 13 más de los necesarios. Eso hizo inevitable la renuncia de PPK.

 

 

 

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