Otra vez Nadia: estacionó mal y le secuestraron el Mercedes de su padre “insolvente”

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La diputada Nadia García Amud no puede salir de la mala racha. Le tocan exclusivamente episodios indeseables.

Decir a esta altura que la diputada provincial peronista Nadia García Amud está surfeando una gigantesca ola de mala racha, a esta altura, ya es una verdad de Perogrullo. Desde el escándalo en la noche inaugural de los carnavales de Corrientes, no para.

La bochornosa pelea por una silla en el palco del corsódromo Nolo Alías con el campeón olímpico Sebastián Crismanich, el personal de seguridad y los organizadores, y hasta con la Policía, fue para el olvido: no sólo terminó presa sino que refrescó aquel capítulo de denuncias por presuntas irregularidades que la recluyera en plena campaña electoral el año pasado, y eso parece haber azuzado viejos enconos dentro del Frente Chaco Merece Más que la dejaron en la puerta de salida de la Cámara de Diputados.

“Muy buen día! A enfrentar este miércoles con las mejores pilas”, saludó esta mañana temprano, y emprendió su rutina con una visita a uno de sus abogados: Alfredo “Toto” Bembunán, seguramente, para preparar el descargo que presentará mañana a las 11 en la Legislatura para resistir a las denuncias y al informe de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas que recomendó sancionarla por el escándalo carnavalesco.

Todos sabemos lo caótico que es el tránsito en Resistencia, y lo difícil que resulta encontrar un lugar para estacionar en el microcentro. Sin embargo, a ella le resultó fácil: justo en Don Bosco entre Frech y la avenida Italia, estaba toda la mano disponible y no lo dudó.

Un buen rato después, cuando salió a la calle no pudo dar crédito a sus ojos: una grúa de la Municipalidad de Resistencia estaba cargando su automóvil, un flamante Mercedes Benz. Es que se había salteado un detalle: está prohibido estacionar sobre la mano izquierda.

“La sangre no para”, había dicho al justificar su violenta reacción en los carnavales. Esta vez intentó “intervenir” pero bajó un cambio a tiempo y prefirió permanecer impávida junto a Bembunán, mientras la “Mecha” emprendía viaje en “carroza” rumbo al corralón.

Se supo que el automóvil, dominio AA802RA, es propiedad de su padre, que pagó rápidamente la multa pertinente y corrió a rescatarlo.

Que su padre fuera propietario de un Mercedes Benz último modelo es un dato que le aporta todavía un poco más pimienta a su situación, teniendo en cuenta que hace apenas dos años dependía de su hija Nadia. Al menos así fundamentó ella, siendo secretaria legal y técnica de la Gobernación, al solicitar a la obra social del Insssep la admisión de sus padres, que no contaban con medios para costearse una prepaga.

 

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