Olivello pateó el tablero y convocó a sus camaradas a crear el sindicato policial

El sargento Gustavo Olivello contraatacó después de ser suspendido sin goce de haberes por tiempo indeterminado por criticar al gobernador Peppo. Develó que el gobierno anterior lo mandó a capacitarse en materia sindical.

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El sargento ayudante Hugo Gustavo Olivello había saltado a la popularidad cuando fue acusado de ciertos abusos en su accionar policial, y después respondió con una demanda expresiones del titular del Centro de Estudios Nelson Mandela, y perdió. Pero al cabo de un tiempo de perfil bajo, volvió a cobrar notoriedad cuando comenzó a difundir a través de las redes sociales los procedimientos en los que intervenía.

Esto parece haber molestado a la conducción policial, que decidió relevarlo de la jefatura del Cuerpo de Operaciones Motorizadas (COM) y trasladarlo a la División Rural de Juan José Castelli. A Olivello admitió que el nuevo destino no lo entusiasmaba y denunció que se trataba de una maniobra para “sacarlo de la calle”. Y a partir de entonces publicó periódicamente opiniones críticas en materia de seguridad y cuestiones políticas.

Ahora el Órgano de Control Institucional (OCI), con la intervención del jefe de la Policía, Ariel Acuña, y por instrucción del ministro de Seguridad Pública, Martín Nievas, lo sometió a un sumario que terminó en sanción al día siguiente de iniciado: “suspensión de funciones y retención de haberes por tiempo indeterminado”.

El motivo del castigo fue su carta dirigida al gobernador Domingo Peppo, publicada en Facebook y replicada en HDP Noticias, en la que criticaba no sólo su gestión, sino las anteriores, tanto a nivel provincial como nacional, y a toda la dirigencia política en su conjunto. Para Nievas, Acuña y el OCI, al opinar públicamente, Olivello violó el Reglamento del Régimen Disciplinario Policial.

Unos días después de su traslado a Castelli, Olivello planteó, aunque elípticamente, la idea de conformar un sindicato policial, pero reemplazó esa publicación por otra en la que negaba rotundamente la versión publicada por HDP Noticias el 18 de junio pasado bajo el título: “¿Olivello está organizando un sindicato policial?”.

Sin embargo, apenas notificado de la resolución del OCI, retomó la idea de la sindicalización policial y lo comunicó por el mismo medio: su muro de Facebook. Para él, están más que dadas las condiciones para la conformación de una organización que represente los intereses de los policías que entienden que son vulnerados. Por ejemplo, denuncia que perciben el 30 por ciento del sueldo en negro, que el adicional por esposa es de 15 pesos después de 20 años de casados, que la asignación por hijo es de 3 pesos, y que perciben 600 pesos en concepto de uniforme, con lo que sólo pueden comprar la camisa.

Pero no se quedó en la queja y dio varios pasos más al publicar su número telefónico para que sus camaradas puedan contactarlos, sugirió conformar un grupo de Whatsapp para estar en contacto, y develó que tiempo atrás fue elegido para capacitarse en materia sindical: “Gcias a Dios el Gobierno anterior me mandó a hacer un curso de sindicalizacion policial. Si señor como lo están leyendo. Muchos no lo sabían”, dijo.

Tres mil afiliados

A efectos de la organización, Olivello propone que los tres mil efectivos subalternos aporten mensualmente 50 pesos para contratar estudios de abogados y contadores que analicen la cuestión salarial. Y sugiere alquilar un local para reuniones, donde además se brinde contención a los policías y sus familiares. Para él, la administración de la entidad debería estar a cargo de una comisión de familiares.

“Hay que empezar a transitar el camino de la transformación. Para bien. No es difícil. Sólo falta voluntad y compromiso. Hay que dejar de quejarse por los rincones y entre dientes. Creo que es hora. Con respeto pero sin miedo”, dijo al considerar que el número de potenciales afiliados es lo suficientemente significativo como para ser escuchados.

Paralelamente, también se dirigió a quienes pretendan desalentar la idea: “A los que piensen y quieran comer el coco a los que sientan que es el momento. Les digo. Sean dignos ustedes también son camaradas”, les reprochó.

Jornada laboral y ascensos

A la hora de plantear las propuestas fundacionales de la organización, el sargento Olivello apunta a una jornada laboral de 8 horas “como todos los empleados públicos” y al pago de las horas extras en la proporción correspondiente.

También propone que los caídos en cumplimiento del deber sean ascendidos post mortem a la máxima jerarquía de su carrera, y no a la jerarquía inmediata superior, como sucede actualmente. “Nadie puede decir que un policía caído no hubiera terminado su carrera en el mayor escalafón”, fundamentó.

No somos cobardes

Olivello arengó a través de las redes sociales a sus camaradas: “Será una dura batalla, pero no imposible. Ya que los Argentinos sabemos de luchas y cómo enfrentarlas. Si no miren nuestra historia. Y no muy lejos está Malvinas. Hasta ahora a cualquier soldado inglés le tiempla las bolas al escuchar de un soldado ARGENTINO. NO NOS CONOCEN EN EL MUNDO POR COBARDES. Y NO PIENSO SER LA EXCEPCIÓN”.

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