La Gran Nisman: Peppo quiere una Argentina sin impunidad

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Domingo Peppo, embajador en Paraguay, pidió un país "sin impunidad".

El embajador argentino en Paraguay y exgobernador de Chaco: Domingo Peppo, se sumó al reclamo de “verdad y justicia” a 27 años del atentado terrorista a la Amia en nuestro país, que causó 85 muertes. Y pidió “una Argentina sin impunidad”, algo que sonó como autocrítica.

Debió agregar “memoria” a la lista, ya que parece haber olvidado que 21 de esos 27 años transcurrieron con gobiernos de su Partido Justicialista.

El atentado ocurrió durante la presidencia de Carlos Menem. Y hubo un juicio en que terminaron destituídos el primer juez y 2 fiscales de la causa, condenados junto al jefe de la Side, entre otros funcionarios, por intentar condenar perejiles para dar por cerrado el caso, y hasta el propio Menem fue acusado de desviar la investigación para alejarla de la denominada “pista siria”, que involucraría a integrantes de su colectividad.

Después, Néstor Kirchner creó una fiscalía especial para la Causa Amia, y puso al frente de la investigación a Alberto Nisman, el único fiscal que seguía en pie. Y el caso se orientó hacia la “pista iraní y se ordenó la detención de exfuncionarios del gobierno de Irán y de la Embajada de ese país en Argentina.

Sin novedad de los pedidos de captura internacional, el gobierno de Cristina Fernández firmó un memorándum para posibilitar que los acusados prestaran declaración en libertad, en Irán.

Para Nisman, esto configuró una maniobra de encubrimiento y acusó por eso a la entonces presidente, hoy vicepresidente. Y fue lo último que hizo: el 18 de enero de 2015, un día antes de exponer su hipótesis en el Congreso, apareció muerto con un disparo en la cabeza en su departamento.

Durante el gobierno de Mauricio Macri el kirchnerismo llamó “lawfare” a la causa por el encubrimiento.

Cuando estaba en el llano, Alberto Fernández coincidía plenamente con la acusación de Nisman, con quien se reunía periódicamente. Hablaba de “una maniobra de encubrimiento para consagrar la impunidad”. Pero tras la decisión de Cristina de impulsarlo como candidato presidencial y acompañarlo en la fórmula, cambió de idea.

Peppo parece haberse perdido esta última parte de la historia, y prácticamente se puso la camiseta de Nisman justo cuando desde el Gobierno se pide dejar de lado la causa por encubrimiento.

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