Nene de 5 años murió al tomar el “remedio” de una curandera para la “pata de cabra”

Fue “medicado” por una hechicera en una zona rural de Esquina. La poción agravó su cuadro y su madre decidió llevarlo al médico pero el niño murió en el camino.

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El pequeño llegó muerto al centro de salud tras consumir el brebaje recomendado por una curandera | Radio Sudamericana

Un niño de 5 años murió en la mañana de este miércoles en el paraje rural Santa Librada, de la ciudad correntina de Esquina, como consecuencia de la ingesta de un “remedio” prescripto por una “curandera”.

El pequeño, según publica Radio Sudamericana, fue llevado por su madre a la curandera para que lo sanara del mal de “pata de cabra”, y ésta le proveyó una pócima que le causó una descompensación.

Ante la indisposición, la mujer decidió buscar el auxilio de un médico y fue llevado de urgencia al Centro de Asistencia Primaria de la Salud del barrio Comunitario, pero murió en el trayecto.

Pata de cabra

El “mal de pata de cabra”, según la creencia, se manifiesta como una afección digestiva, con vómitos, falta de apetito, dolor estomacal, diarrea, entre otros. Pero a éste le agregan una característica particular: el niño se arquea hacia atrás al ser alzado o se “retuerce” y llora permanentemente.

El mito que rodea a la “pata de cabra”, atribuye las contorsiones de los bebés a la acción de uno o más gusanos que se alimentan de su columna y causan la muerte al llegar a la nuca. Los brebajes para combatirlo son preparados con fórmulas diversas, según “la mano” de la curandera, la voracidad del “bicho” que se pretende combatir y cuán avanzado esté el mal.

La creencia dice que es adquirido ya durante la gestación, por los malos pensamientos de la madre o la convivencia de ésta con animales en celo. Y, ante el hecho consumado, como parte del tratamiento, recomiendan que la ropa del bebé no sea tendida de noche para evitar que absorban energías de los malos espíritus.

Naturalmente, nada de esto encuentra refugio en la ciencia, aunque en zonas en las que este tipo de creencias están muy arraigadas, los médicos utilizan la misma denominación para gastritis o patologías digestivas agudas donde el llanto del bebé es alarmante. Y el movimiento hacia atrás es característico en pequeños con intolerancia a la lactosa, en muchos casos, o con lesiones traumatológicas en otros.

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