Mete miedo: el puente de la tragedia en Génova se parece mucho al Chaco-Corrientes 

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Muy parecidos. El Morandi y el General Belgrano son coetáneos, tienen origen italiano y un diseño estructural idéntico.

El mediodía de este martes Italia sufrió una tragedia: un tramo del puente Morandi, en Génova, colapsó y se precipitó al piso desde unos 45 metros causando la muerte de 22 personas que se encontraba en tránsito y cayeron con sus vehículos o fueron aplastadas por los escombros. 

El puente derrumbado se parece mucho al puente interprovincial General Belgrano, única vía de tránsito automotor entre Chaco y Corrientes. Pero las semejanzas exceden la simple vista, ya que las estructuras tienen varios puntos en común. 

El Morandi adquirió su nombre vulgarmente del ingeniero italiano que lo ideó: Ricardo Morandi, y fue construido entre 1963 y 1967. Justamente en ese tiempo se proyectaba el puente Chaco-Corrientes en estudios de ingeniería italianos.  

Tras varias idas y vueltas, la construcción de nuestro puente comenzó en diciembre de 1969. La obra fue ejecutada por una sociedad de dos empresas argentinas y una italiana, y dirigida por el ingeniero italiano Bruno Desirello. Finalmente el viaducto sobre el Paraná fue inaugurado en mayo de 1973. 

El Morandi tiene una longitud de 1,18 kilómetros, unos 500 metros menos que el General Belgrano. Y mientras el vano mayor de éste es de 245 metros, su “hermano” genovés tiene una luz máxima entre apoyos de 210 metros, justamente uno de esos apoyos se derrumbó y desató la tragedia.

Ambas son estructuras “atirantadas”, de hormigón armado. Cuentan con tramos fijos en la aproximación desde ambas cabeceras; portentosos pilares desde donde “cuelgan” con cables los tramos más extensos; y entre estos, módulos articulados.  

El General Belgrano tiene apenas seis años menos que el Morandi, pero al igual que éste, que estaba en reparación, evidenció en el último tiempo fisuras que alertaron a los ingenieros y motivaron su inmediata intervención.  

Además, las tareas de mantenimiento de mediados de los 90, que incluyeron el recambio de obenques, se hicieron más tarde de lo recomendado y cuando los extremos de los tramos pendientes ya habían dibujado una curva que no estaba en los planos. 

El esquema estructural es idéntico. La semejanza de sus siluetas es asombrosa e inquietante.  

Pero, por si faltara algo para sugestionarse, el 28 de diciembre de 2014 el diario Norte, que estilaba bromear con sus títulos en el “Día de los Inocentes”, publicó el colapso de una de las columnas centrales del puente General Belgrano, algo que ocurrió hoy en el Morandi, en Génova. 

En estos casos se dice: “no es momento”, pero seguramente esta tragedia espantará la idea de ampliar la calzada o construir un segundo tablero en el Chaco-Corrientes. Y además, seguramente, incrementará la ansiedad por el segundo puente.

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