Menem lo hizo

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Por Darío Zarco |

Todos los muertos son buenos, menos uno.

Murió Carlos Saúl Menem, sorprendentemente convertido en mala palabra para el peronismo hoy kirchnerismo, que fue menemismo y lo votó 2-3 veces para conducir el país.

Fue 3 veces gobernador de La Rioja y no fue más porque había sido elegido Presidente. Reformó la Constitución para ser reelecto y fue. Parecía que 2 mandatos eran suficiente. Ya había privatizado todo y se había convertido en el símbolo de la corrupción, pero sus seguidores pedían más.

Y tuvieron más. En 2003 quedó en la puerta de la Casa Rosada. Ganó las elecciones presidenciales pero renunció a la segunda vuelta cuando los que habían estado a favor vieron la oportunidad de ponerse en contra.

Pero cuando todos pensaban que se había retirado invicto, por la puerta grande, volvió.

El contrabando de armas a Ecuador y Croacia y la voladura de Río Tercero para tapar todo, el encubrimiento al terrorismo internacional que atentó contra la Embajada de Israel y la Amia, y un rosario interminable de corruptela, no fueron suficiente peso para la nostalgia del peronismo que acogió entrañablemente a su hijo pródigo.

Desde 2005 estuvo apoltronado en la impunidad del Senado. Lo blindaron de fueros para evitarle el disgusto de la cárcel. Pasaron Néstor Kirchner, 2 veces Cristina Fernández, y Mauricio Macri, y él ni se mosqueó.

Incluso le hubieran evitado la muerte. Pero el objetivo ya estaba cumplido: ésta llegó antes que el catálogo de condenas firmes que mandaron a pasear por tribunales internacionales.

A Kirchner lo velaron en la Casa Rosada, a Menem en el Congreso como a los radicales Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa. Y mientras, por todos los medios posibles, el oficialismo y sus militantes lo trataban como un extrapartidario, como una maldición, como algo que nunca les perteneció.

En el arranque de los 90 un dirigente peronista me dijo que aún no habían cerrado con ninguno de los tantos candidatos en la interna saenzpeñense porque aguardaban a un funcionario de Menem que quería largarse con la venia de El Turco y toda la tarasca.

El funcionario menemista llegó. No fue intendente de Sáenz Peña pero sí de Resistencia, 2 veces senador titular y una vez suplente, 2 veces jefe de Gabinete de la Nación y 3 veces gobernador.

“Con el Dr. Menem integramos el Senado de la Nación en el periodo 2005 a 2007”, dijo Jorge Capitanich al enviar sus condolencias a los deudos, lavándose olímpicamente las manos de su época de promotor del “recorte del gasto”, la llave con la que el menemismo abría cualquier puerta a las privatizaciones de los servicios públicos y sistemas previsionales en las provincias.

El presidente Alberto Fernández ya había decretado 3 días de duelo nacional y él aún no sabía qué decir en las redes sociales.

Finalmente le reconoció “su trayectoria y liderazgo”, pero volvió a despegarse aclarando que lo hacía “en el marco del respeto político de quien siempre accedió a los cargos públicos mediante el voto popular”.

Hacete cargo del muerto.

Ingrato.

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