Más vale tarde que nunca: Peppo le exigirá a Macri lo que Cristina le quitó a Coqui

2493

Por Darío Zarco |

La coparticipación fue ideada en el inicio de la presidencia de Raúl Alfonsín y la gobernación de Florencio Tenev en el Chaco. Desde entonces tuvo muchas modificaciones pero la más significativa fue la retención del 15 por ciento aplicado por Carlos Menem y su ministro de Economía: Domingo Cavallo, mediante el Pacto Fiscal firmado el 12 de agosto de 1992 por todos los gobernadores.

En el Chaco gobernaba el accionchaqueñista Rolando Taugüinas. Pero un personaje clave en esta historia fue Néstor Kirchner, que adhirió como gobernador de Santa Cruz, y en 2005 prorrogó unilateralmente el pacto que había vencido a mitad de su mandato como Presidente de la Nación.

El objetivo de la quita de 15 puntos de coparticipación federal a todas las provincias era tapar el agujero que dejaba la privatización del sistema previsional.

El Gobierno Nacional presidido por Cristina Fernández eliminó las Afjp y reestatizó el sistema previsional, con lo que el pacto no sólo no tenía soporte constitucional sino que sus fundamentos habían quedado abstractos.

La idea de regresar al sistema anterior se le ocurrió a Amado Boudou cuando Sergio Massa fue nombrado jefe de Gabinete y él quedó al frente de la Anses. “Sergio me dijo: Escuchá lo que se le ocurrió a éste”, contó Cristina el día que lo presentó como su compañero de fórmula en el quincho de la Quinta de Olivos.

El plan de Boudou se convirtió en ley el 20 de noviembre de 2008. A partir de ahí, varias provincias reclamaron el cese de la retención del 15 por ciento, pero no encontraron eco en la Nación, que persistió en la quita.

En 2013, el gobernador de Córdoba, el peronista José Manuel De la Sota, acudió a la Justicia. Y le siguieron, otro peronista: Alberto Rodríguez Saa, de San Luis; y el socialista Antonio Bonfatti, de Santa Fe.

Mientras tanto, el resto de los gobernadores, incluido el chaqueño Jorge Milton Capitanich, la dejaron pasar a pesar de la legitimidad y justicia del planteo y la sequía de fondos de sendas provincias.

Recién el 24 de noviembre de 2015, dos días después de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, la Corte Suprema de Justicia falló a favor de Córdoba, Santa Fe y San Luis ordenando a la Nación restituir lo retenido indebidamente durante tantos años, cesar los recortes y cumplir a rajatabla con los desembolsos. El porqué del fallo: la inconstitucionalidad de la prórroga decidida por Néstor Kirchner sin renovar el acuerdo con las provincias como lo había hecho Menem.

Sin más vericuetos legales a los que acudir y contradiciendo los argumentos que había esgrimido durante sus ocho años de gobierno, Cristina Fernández anunció en Cadena Nacional, su decisión de cumplir al fin con la ley de coparticipación.

Tras el anuncio, el gobernador Capitanich se animó e instruyó al fiscal de Estado para que iniciara las acciones judiciales y administrativas pertinentes para reclamarle a la Nación el 15 por ciento de los chaqueños.

Y el 1 de diciembre, mientras se despedía de la Casa Rosada, Cristina Fernández entendió que las provincias tenían razón, y decretó pagarle la coparticipación completa a las provincias, obviamente, recién a partir de la asunción de Mauricio Macri como Presidente de la Nación.

El 16 de enero Macri derogó el decreto y un mes después acordó con todas las provincias un plan de restitución progresiva del 15 por ciento, en un encuentro con todos los gobernadores celebrado justamente en Córdoba, donde había nacido el reclamo.

El gobernador Domingo Peppo y varios de sus pares solicitaron incluir una cláusula que no impida a las provincias apelar a otras vías a su alcance para reclamar los 15 puntos retenidos durante el gobierno de Cristina Fernández.

Ahora, un año y medio después decidió finalmente demandar a la Nación, un trabajo que se hubiera ahorrado si Capitanich, su predecesor en el cargo, hubiera jugado el partido de la coparticipación “con la camiseta del Chaco”.

El Frente Chaco Merece Más archivó una oportunidad

En 2012, el Frente Chaco Merece Más, con el peronista Eduardo Aguilar, entonces presidente de la Legislatura, y el diputado del Frente Grande: Fabricio Bolatti como principales voceros, mandaron al archivo el proyecto de la Alianza, hoy Cambiemos, para que la Provincia renunciara al pacto de 1992 y recuperara su coparticipación. El despacho de los radicales tuvo el acompañamiento de Carlos Martínez, de Libres del Sur, pero todos los demás le dieron la espalda.

El gobernador Capitanich les había dictado el argumento: “Los fondos extra que ingresan a la provincia desde la Nación superan el 15 por ciento retenido”, por lo que no era conveniente tocar el tema. Y además, parafraseando a la Presidente, se dijo que un cimbronazo del 15 por ciento sería una catástrofe para la Anses que, con el mismo argumento, llevaba años bicicleteando las sentencias a favor de los jubilados.

“Creemos que desfinanciar la Anses hoy es retroceder aún más. Tenemos que fortalecer esta política de seguridad social universal. Hay que mantener este convenio y hacer una diferencia”, dijo en el recinto Bolatti, hoy candidato a diputado nacional por Unidad Ciudadana.

Mientras, Aguilar eligió adjetivar el planteo como “destituyente”. Y concluyó que “para el Chaco no es, en absoluto, negocio salir de este esquema de aportes que se le hace a la Anses”, alegando que, en ese caso, la Nación interrumpiría todos los beneficios que recibían los chaqueños.

Ergo: el Gobierno de Capitanich prefería seguir en manos de la Nación en vez de exigir lo que objetivamente correspondía. Una especie de síndrome de Estocolmo que dejaba en claro que cualquier reclamo tendría un costo extra. Una obediencia debida en la que la presidente proponía y disponía. Y el gobernador, ni pío.

 

 

Comentarios

comentarios