Margarita Belén, el bautismo de fuego de Domingo Peppo

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Por Pablo Vicente Bardero |

La elección del intendente de Margarita Belén no le queda cómoda a Domingo Peppo. Es el primer desafío electoral desde que asumió como gobernador de la Provincia y presidente del Partido Justicialista. Lo agarró frío. La muerte del intendente Jorge Polich precipitó las cosas y no le quedó más remedio que arremangarse.

El viejo prejuicio de evitar la interna a toda costa para simular liderazgo le costó caro. Era el turno natural de Javier Martínez porque después de haberse animado a enfrentar a Polich como candidato oficial del Frente Chaco Merece Más, parecía que no había alguien con más chances que él. Pero la sucesión se complicó con la aparición de Herman Martínez y Roberto Encina autoproclamándose herederos políticos universales del desaparecido intendente.

Peppo también se sorprendió cuando Encina presentó sus credenciales de “continuador” de la gestión de Polich en su carácter de secretario de Gobierno municipal, y Herman Martínez asomó desde uno de los despachos de su propio Gabinete. Así, Javier, que habían cantado “pri”, pasó a tirar último, y se levantó de la mesa para poner en marcha una alianza integrada por todos los que quisieran ver perder al peronismo a la que él mismo llamó “plan B”.

La lógica aritmética dice que Peppo debió unificar a Encina y Herman, sumar los votos y direccionarlos en un solo sentido para polarizar la elección con mejores chances de arrimarse a un triunfo, pero la reunión terminó con el tan mentado consenso más lejos que al principio.

El objetivo de palmear a ambos para que se midan en una “primaria” virtual es camuflar lo mejor posible una derrota, y esperar que la suma de los votos de sus pupilos supere a los de Javier. El planteo parece egoísta porque es egoísta, pero al fin y al cabo ellos se lo buscaron.

Horacio Rey, secretario general de Gobierno y dirigente peronista, portador de la palabra autorizada, hizo un último intento y prometió que Peppo levantaría las manos de Encina y Herman, “para que el pueblo de Margarita Belén sepa que estos candidatos tienen todo el apoyo del Gobernador”. Lo dijo en una entrevista radial pero a los pocos segundos corrigió la versión a través de un comunicado del PJ en el que se hablaba de un lanzamiento conjunto de “los tres candidatos peronistas”, haciendo extensiva la “invitación” a Javier.

Sin embargo, llegado el día y la hora no hubo acto de lanzamiento conjunto de los tres candidatos con Domingo Peppo. Ni siquiera hubo acto y el Gobernador no puso ni la puntita de un pie en Margarita Belén en todo este tiempo.

La sombra de Capitanich

El año pasado Jorge Capitanich se amparó en la premisa de que todos los intendentes buscaran la reelección para bancar a Polich por encima de Javier. Pero ahora retomó la idea. En la víspera del feriado del 8 de julio, Javier se sentó en la grada escenográfica del Domo del Centenario que le dio marco al discurso de Coqui contra Mauricio Macri, pero también contra los peronistas “traidores” que avalaron las acciones más controvertidas del Gobierno nacional.

Paradójicamente, al salir del Domo, Javier firmó en representación de su partido Margarita Participativa un pacto con el PRO de Macri, con la UCR, con el Frente Renovador de Sergio Massa, con el FE del Momo Venegas, y la Coalición Cívica de Elisa Carrió, y todos los que disfrutaran de ver perder al peronismo del Gobernador. Este cóctel se llama Margarita Participativa para el Cambio.

Por obvias razones, no se le puede pedir a Capitanich una foto de equipo con Cambiemos, pero la presencia del diputado nacional Juan Manuel Pedrini en el lanzamiento de la campaña, posando junto al diputado provincial macrista Luis Obeid, le aportó esa “pata” que faltaba, aunque algunos bromeaban con la carrera política de Juanma diciendo que en realidad había ido en representación del ARI. Finalmente, el ecléctico armado fue avalado por Aldo Leiva, intendente de General San Martín, secretario general del PJ y principal figura coquista en la estructura partidaria.

Cambió de clima

Oteando el panorama, el Gobierno relativizó la contienda y esta visión se propaló a través de los medios de comunicación. Pero, en frente, otros la exaltaron, incluso exageramente. Por ejemplo, el mismísimo Sergio Massa compartió a través de las redes sociales un video llamando a votar por Javier Martínez como intendente, en una clara jugada para asegurar el amarre.

Encina y Herman se tienen fe, pero a simple viste ninguno de los dos aparece como favorito y terminaron una campaña difícil, con un Peppo apoyándolos a duras penas desde el Photoshop.

El clima de este domingo podría ser inclemente para el primer desafío electoral del Gobernador. A no desesperar. A mal tiempo, buena cara.

 

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