Macri basura no es la dictadura

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Por Pablo Vicente Bardero |

Los que cantan “Macri basura vos sos la dictadura” no saben lo que es la dictadura o, peor aún, no saben qué es la democracia. No pueden distinguir el negro del blanco.

Un tipo que se postuló como una opción política y ganó en elecciones libres el turno de gobernar el país, aún cuando fuera el más nefasto, no se compara con alguien que se apodera del poder y de todo por la fuerza, por las armas, con violencia y muerte.

A los detractores de Macri no les satisface su legitimidad porque ganó con lo justo.

“No es mi presidente” fue, en los primeros días de su gobierno, el leitmotiv del kirchnerismo que conduce Cristina Fernández, que durante ocho años fue “la Presidenta de los 44 millones de argentinos”, aunque alguno de esos no se sintiera suficiente o dignamente representado por ella.

Macri consiguió 12.988.349 votos, 678.774 más que el candidato kirchnerista Daniel Scioli, y 8.312.517 más que Néstor Kirchner en las elecciones de 2003, con el mismo Scioli como compañero de fórmula.

Kirchner fue proclamado Presidente con 4.312.517 votos, pero su legitimidad no fue cuestionada. Porque en democracia la voluntad popular no se cuestiona, se respeta y defiende. La democracia es el gobierno de todos.

El objetivo de reducir el mandato presidencial de 6 a 4 años fue poner las urnas como meta inminente. Y la única reelección, aún con los bemoles propios de la ambición política, es otra oportunidad para elegir seguir o cambiar.

“Las urnas están bien guardadas. Y van a seguir bien guardadas”, dijo Galtieri, el tercero de cuatro presidentes de la última dictadura. Su amenaza no se cumplió, y su voz carrasposa suena muy lejana hoy, en tiempos de voto cantado, cuando el derecho de levantar la voz, por sí o por no, está tan vigente.

Macri, gato y basura, es el Presidente de la Nación, de los 44 millones de argentinos. Quienes lo odian lo comparan con la dictadura, en su caso, dando por el pito más de lo que vale. Pero, sobre todo, relativizando y banalizando la tragedia más sangrienta y dolorosa de nuestra historia.

 

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