Lisboa: Estamos perdiendo la batalla contra la droga, los chicos ya consumen lo que sea

El ex comisario y jefe de la Policía estuvo al frente del área de Prevención y Lucha Contra el Narcotráfico del Gobierno provincial, ahora es titular de Asuntos Penitenciarios. Reconoce que se perdió mucho tiempo y no hay recursos. Alerta sobre la crítica situación en El Impenetrable.

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Héctor Hugo Lisboa alertó sobre las dificultades para enfrentar el avance del narcotráfico en todo el país. Apuntó a la falta de recursos y programas de prevención y recuperación.

 

“Hasta ahora, la lucha contra la droga está perdida”, confesó angustiado el ex comisario Héctor Hugo Lisboa, ex titular de Prevención y Lucha Contra el Narcotráfico de la Provincia, ex jefe de la Policía del Chaco, y ahora a cargo de Asuntos Penitenciarios, al referirse al avance del narcotráfico en la sociedad chaqueña. “Como Estado nos despertamos tarde, las leyes están siempre desactualizadas. No hicimos los deberes, y los que hicimos los hicimos todo mal. Trabajamos hasta hace poco con una ley que habrá sido muy linda cuando se creía que Argentina era un país de paso, pero hace mucho que dejó de ser así”, dijo en una entrevista en La Radio.

Lisboa analizó que tanto jueces como policías provinciales por mucho tiempo no se preocuparon por el tema porque no les correspondía, al tratarse de delitos federales. “Quitilipi, Sáenz Peña, no tenían un juez que intervenga en el tema, y son muchas las exigencias procesales de la Justicia Federal y cuando se hacía un procedimiento terminaba más cuestionado el policía que el narcotraficante”, describió.

“Si el comisario de Avia Terai hacía un procedimiento y encontraba un kilo de marihuana, había que llamar a Drogas, que tenía que viajar desde Resistencia y llegaba dos horas después. Había que buscar testigos y después de constatado todo, trasladar el detenido hasta el juzgado federal de Resistencia, con custodia, y esperar que los atienda el juez. Esto llevaba todo el día y si había algún error en el procedimiento no te aceptaba. Mientras, el pueblo que tenía doce efectivos se quedaba sin seguridad”, expuso como ejemplo de algo que ocurría hace apenas unos años.

Lisboa reconoce que la habilitación del juzgado federal de Presidencia Roque Sáenz Peña y la creación de la División Drogas Peligrosas en esa ciudad abrevió mucho los procedimientos, pero advierte que no es suficiente. “Hay localidades del interior donde la Policía no tiene balanzas para pesar la sustancia secuestrada”, dijo al enunciar las dificultades derivadas de la falta de recursos.

Por todo esto, dijo que históricamente “los policías se dedicaron casi exclusivamente a atender delitos domésticos como robos, hurtos, el borracho de la esquina, una pelea de vecinos, mientras la droga avanzaba silenciosamente mientras se escuchaba decir que el que consume lo hace porque quiere”, y parafraseó: “La droga es como una serpiente que va envolviendo a la juventud”.

Esta es mi visión, seguramente a algunos no les va a caer bien, pero es lo que yo pienso”, dijo el ex comisario, y alertó: “En localidades con muchos habitantes no hay policías que intervengan contra la droga, a veces por falta de recursos y otras porque no recibieron la capacitación necesaria. En Misión Nueva Pompeya, El Sauzalito, Fuerte Esperanza y en todo El Impenetrable, los chicos consumen lo que sea, pegamento, combustible; entonces tenemos una población contaminada”.

“Todos los días se anuncian medidas contra el narcotráfico, pero aunque se traigas el Ejército, la Gendarmería y cierres las fronteras para que no entre nada, todo lo que se haga siempre será insuficiente”, concluyó.

El Estado no hace nada, y si hace llega tarde. Las cárceles están llenas de gente con problemas de adicción”, siguió Lisboa, y aclaró que cuando dice “Estado” se refiere tanto al nacional como al provincial y al municipal. “Las municipalidades tienen que involucrarse más, así como tienen áreas para alumbrado, barrido, limpieza, también deben dedicarse a la prevención de adicciones a la droga y al alcohol, saber los movimientos de la juventud y detectar a los que ya tengan problemas, pensar en cómo asistirlos”, opinó.

En este sentido, lamentó que en la provincia no haya centros de rehabilitación y que los pocos que hay sean privados. “Hoy una familia no sabe qué hacer con su hijo adicto, porque roba, porque es violento. La madre y el padre que lo criaron con tanto amor no lo reconocen porque la droga lo transformó”, remarcó, y cuestionó la postura de que “las personas tienen que ser libres de hacer lo que quieran” porque entiende que “algunos, por su juventud u otra razón, no pueden elegir lo mejor para ellos y terminan eligiendo mal”.

 

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