La terminal de Resistencia al borde de la tragedia: no hay ni una gota de agua contra incendio

Las instalaciones están fuera de servicio por falta de mantenimiento y ni siquiera están conectadas a los tanques. No hay matafuegos. La Municipalidad habla de la futura remodelación del edificio pero pasa por alto las medidas de seguridad de la actualidad.

4423
La bajada de la reserva de agua contra incendios está clausurada.

La Estación Terminal de Ómnibus de Resistencia no cuanta con medidas de seguridad contra incendio. Los nichos hidrantes están inhabilitados o destruidos, sólo dos cuentan con mangueras, y no hay matafuegos ni baldes de arena.

HDP Noticias alertó sobre esta situación el 19 de julio pasado, apenas unos días después del incendio que destruyó seis viviendas del barrio Santa Inés, ubicado frente a la ETO.

La noche del dantesco siniestro, varias autobombas intentaron repostar agua en las bocas de incendio de la terminal pero les fue imposible; en ese momento se dijo que “no había presión”.

Para evitar nuevas tragedias, la Municipalidad demolió construcciones clandestinas levantadas en los pasillos del barrio, que habían entorpecido la acción de los bomberos impidiéndoles ingresar con los camiones para sofocar el fuego.

Pero la preocupación de las autoridades municipales no contempla lo que ocurre a media cuadra de ahí, y las miles de personas que acuden a diario a la ETO están libradas a su suerte. El concesionario no cumple con las normas y la Municipalidad no toma medidas.

El intendente Jorge Capitanich, cuando se lo consulta al respecto, recuerda la audiencia pública en la que los usuarios y los funcionarios coincidieron en la necesidad de mejorar las instalaciones y los servicios de la terminal, y habla de cerramientos y acondicionadores de aire. Llamativamente, elude mencionar las deplorables condiciones en que el edificio se encuentra en este momento, y mucho menos a la falta de un sistema contra incendios, algo que impediría a cualquier comerciante obtener una habilitación municipal.

La falta de picos y mangueras impediría que el agua fuera aprovechada de la mejor manera posible en el combate de un incendio. Además, muchas de las tomas no tiene manivelas, por lo que habría que valerse de una pinza para poder habilitarlas.

Pero cuando se haya sorteado exitosamente esta concatenación de vicisitudes, surgirá la peor de las noticias: no hay agua, ni siquiera una gota.

La Estación Terminal de Ómnibus de la capital provincial no cuenta con reserva de agua para incendio. Y, peor aún, sus instalaciones fueron desguazadas.

Gráficamente: el agua para uso corriente no se toma desde el fondo del tanque sino desde un nivel superior. De ese modo se garantiza una reserva permanente de agua contra incendios que se aprovecha con una toma ubicada en el nivel más bajo del tanque.

Estas instalaciones, que se identifican con caños de color rojo, no sólo están fuera de servicio sino que incluso le faltan piezas y sus partes están sujetas con alambres y rezagos para evitar su ruina completa.

En estas condiciones, será imposible evitar una tragedia mayúscula si llegara a ocurrir un incendio, algo que podría ocurrir en cualquier momento en un lugar donde se mezclan las instalaciones eléctricas del edificio, el material inflamable de cargas y equipajes, y el combustible de los colectivos.

Los nichos hidrantes no sólo están inutilizados, sino que tampoco reciben agua.
Los nichos hidrantes no sólo están inutilizados, sino que tampoco reciben agua.

Comentarios

comentarios