La Provincia “donó” a comedores infantiles pescados secuestrados sin control sanitario

750 kilos de dorado, surubí y patí transportados en un vehículo inapropiado y sin habilitación, fueron decomisados, exhibidos en el suelo en plena vía pública y después repartidos en la caja de una camioneta.

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Los pescados fueron exhibidos en el suelo, frente a la delegación de la PFA antes de ser destinado a los comedores.

El jueves 6 de septiembre, inspectores de la Dirección de Fauna del Ministerio de la Producción y efectivos de la Policía Federal Argentina interceptaron en la ruta nacional 11, en inmediaciones del aeropuerto de Resistencia, una carga de 750 kilos de pescado de río sin ningún tipo de documentación ni aval oficial.

Los pescados: 44 ejemplares de dorado, 20 de surubí y 17 de patí, viajaban a granel en un vehículo que no estaba habilitado para el transporte de productos alimenticios, que pertenecía a acopiadores que tienen puestos de venta en el barrio San Pedro Pescador, a la vera de la cabecera chaqueña del puente interprovincial General Belgrano.

La carga fue secuestrada y trasladada a dependencias de la PFA en la calle Colón, en pleno microcentro de Resistencia. Ahí, los pescados decomisados fueron exhibidos y fotografiados en la vereda, sobre las bolsas en la que fueron hallados.

Después, también a granel, fueron cargados en una camioneta de la Subsecretaría de Recursos Naturales de la Provincia y retirados del lugar con rumbo a comedores comunitarios y escolares de Resistencia y Barranqueras, según se informó oficialmente al día siguiente a través de ese organismo y se reiteró la publicación hoy en el sitio oficial del Gobierno del Chaco, aunque en ningún caso se identificó a los comedores ni se especificó qué cantidad recibió cada uno.

Ergo: el Estado secuestró mercadería por considerarla no sólo ilegal sino potencialmente perjudicial para la salud humana, pero, paradójicamente, la donó a comedores comunitarios cuando los protocolos en estos casos ordenan su destrucción.

El reporte oficial del caso asegura que la donación fue “inmediata”, sin embargo los pescados reposaron a la intemperie, en el suelo, sin cadena de frío, en contra de las “buenas prácticas” recomendadas por todos los manuales de seguridad alimentaria.

El buen desempeño de la función pública indica que el Estado debe asistir a la comunidad con insumos seguros, con los pertinentes controles sanitarios y bromatológicos, algo que en esta ocasión no ocurrió, según lo difundió el propio Gobierno.

 

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