La Policía, la droga, la prensa y el misterio del ladrillo “marcado”

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El ladrillo "867" llamó la atención de algunos medios de prensa.

Varias suspicacias desató la difusión en la página oficial de la Policía del Chaco de los elementos secuestrados en un operativo en el asentamiento Ángel de la Guarda, entre ellos un “ladrillo” de marihuana “marcado”.

En la tarde del jueves, una comisión de la Comisaría Décima llegó hasta un domicilio en la zona norte de Resistencia, en el marco de la investigación de un robo cometido días atrás.

En el domicilio entablaban un diálogo con una persona cuando vieron salir sigilosamente a un hombre que al advertir la presencia policial se dio a la fuga a pie, por las calles del barrio.

En la carrera, perseguido por los efectivos, tiró en un descampado un bulto que resultó ser un “ladrillo” de marihuana, intacto, envuelto en papel metalizado. El sujeto fue alcanzado y detenido y la droga fue secuestrada.

La Policía divulgó fotos del procedimiento, en las que se puede apreciar claramente el número “867”, estampado con marcador en una de sus caras principales. La inscripción, muy similar a los números correlativos con los que se identifican los “ladrillos” secuestrados para ordenar el pesaje, despertó ciertas sospechas.

Algunos medios informaron del secuestro de un “ladrillo marcado” y aventaron la sospecha de que la droga pudo haber sido obtenida de algún “secuestro” previo; obviamente, gracias a la corrupción policial y/o judicial.

Bien dicen “hazte de fama y échate a la cama”. Esto sucede justamente un par de días después de que el mismo jefe de la Policía del Chaco, Ariel Acuña, admitiera el consumo de drogas en la fuerza, y anunciara su intención de implementar el narcotest para corroborar fehacientemente esta situación.

En HDP Noticias sabemos que, periodísticamente hablando, es más interesante agarrar a la Policía en algo turbio que esas epopeyas épicas increíbles (literalmente increíbles) que se describen en el sitio web de la fuerza provincial. Pero esta vez no vamos a levantar cargos ya que el “867” del que se habla, es el peso exacto que arrojó el ladrillo en la balanza electrónica utilizada en el procedimiento.

Por lo tanto, concluimos que tras el pesaje se asentó la cifra en el paquete, y que la fotografía de los elementos secuestrados es posterior. Ojo: también podría ser una casualidad y los colegas estar en lo cierto, pero… “in dubio pro reo”.

(Al parecer) no se trata del número de orden del ladrillo sino de su peso en gramos.
(Al parecer) no se trata del número de orden del ladrillo sino de su peso en gramos.

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