La Justicia no tiene dudas: Claudio Gómez se suicidó al verse acorralado

El procurador Jorge Canteros dijo que fue el mismo Gómez quien se efectuó el disparo en la cabeza. Contó que dejó cartas dirigidas a su familia. Investigan cómo obtuvo el arma con el que amenazó a los guardias.

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El procurador general Jorge Canteros dijo que la fiscal Carmen Scarpín no tiene dudas de que Claudio Gómez, uno de los tres condenados por el crimen de Manuel Roseo y Nélida Bartolomé, en enero de 2011, se suicidó durante la fuga de la Alcaidía de Resistencia.

Canteros contó en Radio Libertad que el cuerpo de Gómez fue sometido a autopsia y que en la noche del domingo fue entregado a sus familiares, una vez concluidas las pericias requeridas por la fiscal al Instituto de Medicina y Ciencias Forenses.

De acuerdo al informe que obra en poder de Scarpín, Gómez habría muerto por un disparo de arma de fuego calibre 22, en la sien derecha, el arma que fue secuestrada en el lugar en el que cayó. El procurador Canteros dijo que, por esto, teniendo en cuenta que Gómez era diestro y que el disparo fue efectuado a corta distancia, “no caben dudas de que él mismo se quitó la vida al verse herido y acorralado”.

A esto, el funcionario sumó que el malogrado criminal dejó cuatro cartas dirigidas a su esposa, a sus hijos y a sus padres. “Se están haciendo pericias a las cartas”, dijo, y adelantó que “más o menos eran como una despedida”.

Para Canteros, sólo resta dilucidar cómo llegó a manos de Gómez el revólver con el que amenazó a los guardias para huir y luego suicidarse. Aún cuando es un arma que se puede desarmar para ser ingresados por parte, le llama la atención que haya pasado las “exhaustivas requisas” a las que son sometidas las visitas, tanto hombres como mujeres.

“La última visita que recibió Claudio Gómez fue su esposa, el 31 de julio”, analizó el procurador, pero dijo que no se descarta la posibilidad de que el arma haya sido provista por un empleado del ser mismo Servicio Penitenciario.

 

 

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